Bolivia

Cuando un juez en Cochabamba autorizó un aborto para una niña de 12 años de edad, quien quedó embarazada después de ser violada por su padrastro, la decisión provocó indignación. La madre de la niña no podía encontrar a un prestador de servicios de salud que efectuara el procedimiento; muchos médicos protestaron y otros se resistían a tomar un caso tan prominente. Con la ayuda de grupos de mujeres de la localidad, la madre y la hija por fin encontraron un centro de salud cuyo personal estaba dispuesto a efectuar el aborto. Al final, la niña recibió un aborto seguro y legal; sin embargo, la familia, el centro de salud y el prestador de servicios todos han mantenido su identidad secreta para evitar posibles represalias del público, el gobierno o la Iglesia católica.

La combinación de pobreza, violencia sexual y acceso limitado a los servicios de salud tiene trágicas consecuencias para las mujeres bolivianas. Para las mujeres bolivianas, la probabilidad de morir durante el parto, o poco después de éste, es 30 veces mayor que la de las mujeres en Estados Unidos; muchas de esas muertes son atribuibles al aborto realizado en condiciones de riesgo. El código penal de Bolivia prohíbe el aborto excepto cuando el embarazo es producto de una violación o incesto, o cuando la vida o la salud de la mujer corren peligro, y los médicos deben recibir autorización judicial para poder efectuar procedimientos de aborto legal.

Ipas Bolivia trabaja para mejorar la posibilidad de que las mujeres reciban servicios de salud reproductiva, así como para impedir y disminuir la violencia sexual. Ipas Bolivia está capacitando a una nueva generación de prestadores de servicios de salud para mejorar los servicios que reciben las mujeres que han tenido abortos inducidos o espontáneos. Ipas Bolivia también está ayudando a capacitar profesionales de la salud en la práctica del aborto con medicamentos. Además, dado que la violencia contra las mujeres es un problema muy común, Ipas Bolivia y el gobierno boliviano están trabajando conjuntamente para crear mayor conciencia de la violencia sexual, así como para cambiar el sistema jurídico a fin de ayudar a las víctimas de violencia a encontrar justicia.