Dónde trabajamos

Mujeres de todas partes del mundo, desde Bolivia hasta Zambia, continúan muriendo como consecuencia del aborto inseguro. A fin de combatir esta crisis de salud pública a la cual no se le ha dado suficiente reconocimiento, Ipas tiene oficinas en cuatro continentes y en países con niveles significativos de mortalidad materna relacionada con el aborto. Además, mantenemos presencia en más de 20 otros países, donde capacitamos a profesionales y sistemas de salud en la prestación de servicios de aborto seguro.

África

El riesgo de muerte a consecuencia del aborto inseguro es más alto en África que en cualquier otra región. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año se realizan más de 6 millones de abortos inseguros en África, que a su vez causan 29,000 muertes. Las mujeres africanas se enfrentan a considerables obstáculos al tratar de ejercer su libertad reproductiva. El acceso a los métodos anticonceptivos generalmente es muy limitado y, donde estos están disponibles, su costo puede ser prohibitivo. Por consiguiente, los embarazos no intencionales son comunes.

Asia

Los programas de Ipas en Bangladesh, India, Indonesia, Nepal, Pakistán y Myanmar están trabajando para reducir la alta incidencia de muertes relacionadas con el aborto inseguro en la región. Cada año, casi una tercera parte de las muertes mundiales atribuibles al aborto inseguro ocurren en Asia, causadas por factores como el acceso limitado a métodos anticonceptivos e información sobre servicios de salud reproductiva y una concentración desigual de servicios de aborto en zonas urbanas.

Las Américas

Algunas de las políticas más restrictivas del mundo referentes al aborto están vigentes en países en Centroamérica y Sudamérica. En la mayoría de los países latinoamericanos, el aborto es permitido solo para salvar la vida de la mujer; en Nicaragua, El Salvador y Chile el aborto es prohibido bajo toda circunstancia. No obstante, en los países de esta región se registran algunas de las tasas más altas de aborto del mundo, ya que la mayoría de los procedimientos son inseguros.

En Estados Unidos, la posibilidad de que las mujeres tengan acceso a servicios de aborto varía en cada estado. Solo una tercera parte de las mujeres estadounidenses viven en un condado donde existe un/a prestador/a de servicios de aborto, y el número de prestadores de servicios continúa disminuyendo. Las políticas de EE. UU. también tienen un impacto en el financiamiento de la salud reproductiva en el resto del mundo.