Miembros del Congreso hacen un llamado a relajar las restricciones en la ayuda externa para los servicios de aborto

miércoles, 12 de agosto de 2015

Miembros del Congreso de Estados Unidos hicieron pública una carta enviada al presidente Barack Obama, instándole a relajar las restricciones en la ayuda externa para los servicios de aborto seguro, conocidas como la Enmienda Helms. La carta, firmada por 81 miembros, solicita al Presidente que aclare que la ley de EE. UU. permite excepciones a la Enmienda Helms en casos de violación, incesto o cuando el embarazo pone en peligro la vida de la mujer.

La Enmienda Helms, aprobada por el Congreso en 1973, impide que la ayuda externa de Estados Unidos sea utilizada para apoyar “el aborto como un método de planificación familiar”. La enmienda persiste a pesar de la continua amenaza a la salud pública presentada por el aborto inseguro, que cobra la vida de 47,000 mujeres al año, casi todas en los países en desarrollo, y lesiona a millones más.

“Le instamos a que actúe inmediatamente para poner fin a la sumamente restrictiva y dañina aplicación de la Enmienda Helms”, reza la carta; “al hacer eso, ayudará a salvar la vida de mujeres y niñas en todo el mundo”.

El llamado de los miembros del Congreso se une a apelaciones de organizaciones humanitarias en Estados Unidos y en otras partes del mundo, así como de líderes religiosos, que también han instado al presidente Obama a corregir la aplicación de la Enmienda Helms.

“Es frustrante que exista tan amplio apoyo para este cambio tan sencillo pero importante, y sin embargo aún no hemos visto acción”, dijo Jamila Taylor, asesora senior de Ipas en políticas. “Nos gustaría que el presidente Obama pudiera hablar con las y los profesionales de la salud con quienes trabajamos en países como Kenia o Etiopía, quienes deben atender a las mujeres en las salas de urgencias que presentan complicaciones del aborto inseguro”.

Antes de su reciente viaje a Kenia, 15 instituciones kenianas también hicieron un llamado al Presidente, invitándole a dar prioridad en su agenda a la salud y los derechos de las mujeres, en particular a la necesidad de servicios de aborto seguro. “Cada año más de 2600 mujeres y niñas kenianas mueren por complicaciones del aborto inseguro, es decir, una tercera parte de todas las muertes maternas”, reza la carta.

“No podría ser más claro que un cambio es necesario desde hace mucho tiempo”, dijo Taylor.