Complicaciones del aborto inseguro continúan siendo altas mundialmente: hallazgos de un nuevo estudio

jueves, 27 de agosto de 2015

En el año 2012, aproximadamente siete millones de mujeres fueron tratadas en países en desarrollo por complicaciones de la interrupción del embarazo en condiciones inseguras, según un nuevo estudio realizado por investigadores del Guttmacher Institute. No solo es muy alta, y evitable, la tasa de mujeres que sufren complicaciones, sino que el costo para las mujeres, sus familias y los gobiernos por tratar las complicaciones es significativo.

Como señalan los investigadores, los datos son el producto de dos factores principales: la continua prevalencia de mujeres que buscan servicios de aborto en condiciones inseguras, junto con el desarrollo positivo de mayor acceso a unidades de salud en muchos países.

No obstante, el artículo cita encuestas de profesionales de la salud que estiman que casi el 40% de todas las mujeres que presentan complicaciones no reciben la atención médica que necesitan. Los autores hacen un llamado a mejorar el acceso a los servicios de aborto seguro y ampliar los servicios de atención postaborto, que incluyen consejería anticonceptiva.

Los investigadores utilizaron datos de 26 países, que incluyen varios estudios realizados a nivel nacional, co-redactados por investigadores de Ipas que abordan las complicaciones del aborto inseguro en Etiopía, Kenia, Malaui y Camboya.

El uso de nuevas medidas presentadas por los investigadores —la tasa de mujeres tratadas en unidades de salud— es un paso importante para la comparación mundial, ya que muestra en qué medida las unidades de salud son aceptables y utilizadas por mujeres para tratar las complicaciones de abortos inseguros.

No todas las mujeres que buscan atención médica por complicaciones presentan la misma condición cuando llegan a la unidad de salud. Algunas esperan para buscar atención porque temen acudir a la unidad de salud, o porque están muy enfermas, o porque deben viajar una gran distancia. Los investigadores del Instituto Guttmacher señalan que los datos en su análisis no miden la gravedad de las complicaciones, en parte porque la evidencia es limitada. Las investigaciones auspiciadas por Ipas, citadas y utilizadas en el artículo, están ayudando a crear un creciente conjunto de evidencias en esta área, con la continua colaboración de Guttmacher y socios locales.

“Debemos continuar buscando nuevas maneras de medir el sufrimiento de las mujeres que corren mayor riesgo, incluidas las que nunca llegan a las unidades de salud. Solo unos pocos estudios analizan la gravedad de las complicaciones o miden las tendencias en gravedad a lo largo del tiempo a nivel nacional”, dice Tam Fetters, asesora senior de Ipas en investigación, quien fue reconocida en el artículo de Guttmacher. “Aún nos queda más trabajo por realizar para mostrarles a los formuladores de políticas en qué medida el ampliar la disponibilidad de los servicios de aborto seguro disminuye las lesiones y salva la vida de las mujeres, a la vez que ayuda a los sistemas de salud a ahorrar costes” agrega ella.

“En vista del próximo lanzamiento de la agenda de desarrollo de 2030 de las Naciones Unidas, estas nuevas estimaciones de Guttmacher son particularmente oportunas, ya que subrayan la necesidad de acelerar los esfuerzos para evitar embarazos no deseados y reducir la tasa de abortos inseguros a nivel mundial. Este importante análisis señala también la necesidad de tener más y mejores datos para medir el progreso hacia la nueva meta de acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, que incluyen servicios relacionados con el aborto”, dice Barbara Crane, vicepresidenta ejecutiva de Ipas.