Estados Unidos

Cuando Marie, una joven soltera madre de dos hijos y con un trabajo a tiempo parcial, se enteró de que estaba embarazada a finales de diciembre, sabía que no podía mantener a otro hijo y quería tener un aborto. Dependía de Medicaid para recibir servicios de salud, pero la política de Medicaid en su estado prohíbe la cobertura de abortos. Ella necesitaba ganar dos cheques más de su sueldo para poder pagar por el procedimiento. Además, tenía que coger prestado de su hermana y aplazar el pago del alquiler. Al cabo de febrero, había reunido suficiente dinero, pero para esas alturas, ya tenía un poco más de 12 semanas de embarazo y debía recaudar $200 dólares más de alguna manera.

Las acciones del gobierno de Estados Unidos afectan la salud y la vida de las mujeres mundialmente. La política exterior de EE. UU., su participación en eventos internacionales y la ayuda financiera que brinda a nivel internacional, todas ellas afectan el tipo de servicios de salud reproductiva que reciben las mujeres, incluso el hecho de que estos servicios estén o no estén disponibles. Esto es particularmente cierto para las mujeres que viven en países en desarrollo.

El acceso a la atención de calidad a la salud reproductiva en Estados Unidos no siempre es posible para algunas mujeres, particularmente aquéllas marginadas y desfavorecidas económicamente. Esto se debe a muchas razones complejas, entre ellas casi una década de cambios políticos restrictivos a nivel nacional y local, que han perjudicado el acceso a los servicios de aborto; una disminución en el número de hospitales, clínicas y prestadores de servicios de salud del sector privado que ofrecen servicios de aborto; y un número cada vez menor de prestadores de servicios de salud calificados en la atención segura del aborto. Para las mujeres pobres que viven en Estados Unidos o en otros países, las prohibiciones de financiamiento público para los servicios de aborto limitan el acceso a estos.

Ipas está trabajando para crear un grupo eficaz de entidades en EE. UU. que aboguen por políticas, tanto nacionales como exteriores, que apoyen el aborto seguro. Nos aliamos con grupos de EE. UU. que trabajan en derechos reproductivos, derechos humanos y justicia social, y educamos a los líderes de opinión respecto al aborto inseguro en el sur global y el impacto de la política exterior de EE. UU. Ipas ha centrado sus esfuerzos relacionados con las políticas de EE. UU. en reducir los daños causados por la Enmienda Helms y, a la larga, en su revocación; así como en la Enmienda Hyde.