Pakistán

Amna Bibi no quería tener otro aborto más. Cuando se enteró de que estaba embarazada, ella, madre de cuatro hijos, sabía que no podía cuidar a un quinto hijo; sin embargo, los profesionales médicos se negaron a ayudarla. Ahora Amna se encuentra en una cama manchada, en un cuarto deprimente de una clínica clandestina de aborto, esperando que una partera tradicional le practique el procedimiento de aborto. Tiene mucho miedo, pero está determinada a proteger el bienestar de su familia.

El aborto inseguro continúa siendo un problema de salud pública olvidado en Pakistán, a pesar de que cada año millares de mujeres sufren sus consecuencias y a veces mueren a causa de éste. La evidencia actual muestra que la mujer pakistaní tiene, en promedio, un aborto en su vida. Aunque el aborto es legal en Pakistán para salvar la vida de la mujer o para brindar el “tratamiento necesario”, es muy estigmatizado y los servicios de aborto y de atención postaborto a menudo son inaccesibles.

Desde el año 2007, Ipas ha trabajado para disminuir las tasas de muertes y lesiones a causa del aborto inseguro en Pakistán, mediante intervenciones con sensibilidad social y cultural, como capacitar a los prestadores de servicios de salud, apoyar la sostenibilidad de tecnologías seguras en salud reproductiva y fortalecer las alianzas nacionales a favor de la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.