Nepal

Shanti, madre de tres hijos, tenía cuatro meses de embarazo cuando tomó una píldora para curar una migraña. Reconoció de inmediato que algo no estaba bien. Con su esposo en el trabajo y sus hijos en la escuela, Shanti se encontró sola, con la ropa empapada en sangre; acudió a su casera para que la ayudara, y ésta la llevó al hospital. Lo que Shanti ignoraba era que su casera también la había denunciado a la policía, porque, como propietaria de la casa, era su deber por ley. Shanti fue arrestada mientras se hallaba en su lecho de enferma, bajo sospecha de haber provocado un aborto, y fue condenada a 20 años en prisión. Liberada por fin después de la reforma de la ley de aborto, Shanti dijo: “Creí que me iba a pudrir en la cárcel. Nunca pensé que me pondrían en libertad”.

Desde el año 2002, el aborto es permitido por la ley en Nepal durante las primeras 12 semanas de gestación o hasta 18 semanas en casos de violación, incesto, malformación fetal o cuando la vida de la mujer corre peligro. Desde la revocación de la prohibición del aborto, se ha observado un descenso en la razón de mortalidad materna en Nepal; sin embargo, continúa siendo máxima prioridad disminuir el riesgo de las mujeres de sufrir lesiones o morir a causa de abortos inseguros. A medida que se amplíen los derechos de las mujeres en Nepal, Ipas continuará esforzándose por garantizar que los servicios de aborto sean seguros y accesibles para todas las mujeres. Ipas Nepal trabaja para crear mayor conciencia pública, capacitar y educar a los prestadores actuales y futuros de servicios de aborto y ampliar la disponibilidad de los servicios de aborto seguro en el sector de ONG y en los sectores público y privado, en toda la extensión del territorio nacional.