Zambia

Selina, una mujer de 25 años de edad, casada y con tres hijos, estaba desesperada cuando se dio cuenta de que había vuelto a quedar embarazada. De ninguna manera podría mantener a otro hijo y ella sabía que si tuviera un aborto estaría sujeta a pasar vergüenza y sufrir estigma en su comunidad. Pensó que su única opción era inducir una pérdida del embarazo. Por lo tanto, se bebió el ácido de una batería y forzó un objeto puntiagudo en su vagina. En vez de la rápida recuperación que esperaba, Selina tuvo que ser hospitalizada para que le realizaran intervenciones quirúrgicas para repararle el estómago  y extirparle el útero.

Aunque el aborto es permitido por la ley en Zambia, las barreras para obtener servicios de aborto seguro son tremendas. Millones de personas viven con menos de $1 dólar estadounidense al día; hay escasez de profesionales médicos; y el estigma social en torno al aborto es imponente y persistente.

Desde el año 2006, Ipas trabaja en Zambia para ampliar el acceso a los servicios de atención integral al aborto seguro, proporcionando capacitación y equipos a más de 40 unidades de salud, capacitando a personal de farmacias y movilizando a la juventud y organizaciones comunitarias aliadas para crear mayor conciencia sobre la salud y los derechos reproductivos.

El 1 de julio de 2011, Ipas estableció un programa completo en Zambia. Trabajando con el Ministerio de Salud y otras partes interesadas clave, Ipas Zambia continúa centrándose en la meta general de disminuir las muertes y lesiones relacionadas con el aborto.