La Dra. Victoria Ramirez se une a la lucha para despenalizar el aborto en El Salvador

viernes, 22 de septiembre de 2017

La Dra. Victoria Ramirez es ginecobstetra en El Salvador.

Desde que era una niña, la Dra. Victoria Ramirez sabía que quería ser médica para poder ayudar a otras personas. Ahora, como ginecobstetra en El Salvador, figura entre un creciente número de médicos y otros profesionales de la salud que trabajan para proteger la salud y vida de las mujeres abogando por la revocación de la penalización absoluta del aborto en el país.

La Dra. Ramirez ha atendido a muchas niñas y mujeres jóvenes quienes, embarazadas como resultado de una violación, no tenían ninguna otra opción legal que continuar con su embarazo. “Empecé a preguntarme por qué estas niñas no tenían derecho a otro desenlace”, dice ella.

Anteriormente en su profesión, la Dra. Ramirez participó en capacitaciones de Ipas sobre cómo atender a las mujeres que sufren complicaciones del aborto inseguro, una razón común por la cual las mujeres acuden al hospital en los países donde el aborto está restringido. Más recientemente, la Dra. Ramirez ayudó a fundar la Unión Médica Salvadoreña por la Salud y Vida de las Mujeres, un grupo creciente de médicos y médicas de todas las áreas de especialidad, quienes están trabajando para educar a la población y tomadores de decisión acerca del impacto perjudicial de la penalización absoluta del aborto y la necesidad de cambiar la ley.

“Es urgente demostrar que la comunidad médica salvadoreña respalda la necesidad de un cambio en la legislación actual”, dice la Dra. Ramirez. “Es importante que los médicos se unan al movimiento para despenalizar el aborto porque éste es un problema de salud pública, y como tal debe entenderse dejando de lado patrones culturales y creencias religiosas”.

Aquí la Dra. Ramirez explica por qué se dedica a este trabajo:

¿Por qué decidió ejercer como médica? 

Ramirez: Pues fue algo que quise desde que era una niña. Creo que siempre me gustó la idea de trabajar en algo donde se pudiera ayudar directamente a la gente. Creo que siempre tuve la seguridad de que me convertiría en médica; la medicina es algo que me apasiona, y no hay nada mejor que poder hacer algo por alguien y ver el resultado de ello a corto plazo. Creo que es la carrera donde mejor puedes servirle a otro ser humano. No me imagino siendo otra cosa que doctora.

¿Cómo pasó a ser defensora del derecho al aborto seguro?

Uno de mis profesores más estimados y respetados durante mi residencia de Ginecología y Obstetricia fue el Dr. Guillermo Ortiz. Hace poco más de un año, él empezó a publicar artículos sobre el acceso al aborto seguro y otros temas vinculados con la salud de las mujeres salvadoreñas, viéndolas desde un punto más humano. Además, conocí a otras mujeres que luchan por los derechos de las mujeres, y me hizo despertar y darme cuenta de que yo estaba juzgando a mis pacientes según mi situación personal. Yo siempre he contado con el apoyo de mi familia; estudié toda la vida en una institución privada; logré realizar mi grado y mi posgrado. Cuando me concienticé de que no todas las mujeres viven como yo, las empecé a ver de otra forma, sin juzgarlas, sin prejuicios. Me comencé a interesar por su entorno social, por sus carencias, por sus historias personales.

Fui dándome cuenta de que contaba entre mis pacientes con niñas de 15 años (…), que habían sido víctimas de violación, que venían de lugares de difícil acceso geográfico... Me di cuenta del dolor de sus madres por no saber cómo mantendrían y educarían a un niño en esas condiciones, y me empecé a preguntar por qué esas niñas no tienen derecho a tener otro desenlace. Es difícil atenderlas, ni siquiera se dejan examinar debido al mismo trauma emocional que sufren producto de la situación de violencia de la que fueron víctimas a tan corta edad... Ese y otro tipo de casos que son muy frecuentes en nuestros hospitales, y en los que no tenemos opción para darles a nuestras pacientes, fue lo que me hizo despertar y darme cuenta de que algo estaba fallando en nuestro modo de atenderlas.