Señales de progreso en la ‘complicada realidad’ del aborto en Zambia

lunes, 20 de marzo de 2017

La interrupción del embarazo es legal en Zambia, pero como señalan los autores de un nuevo estudio, “la realidad es mucho más complicada”. Muy pocas mujeres saben que tienen derecho de tener un aborto o saben dónde buscar este servicio. Los abortos inseguros han causado muertes innecesarias en Zambia, incluso entre las mujeres que tienen derecho al aborto seguro y legal.

Con el objetivo de lanzar y ampliar los servicios de aborto en Zambia, el Ministerio de Salud, el Hospital Docente Universitario e Ipas crearon una intervención de dos años de duración para lanzar los servicios de aborto con medicamentos (es decir, aborto con tabletas) y para abordar la falta de comprensión y aplicación de la ley nacional referente al aborto.

El estudio, publicado en la revista Reproductive Matters, utilizó el modelo de la ciencia de la implementación para evaluar la intervención y deducir conclusiones. Concluye que el proyecto, que ayudó a más de 13,000 mujeres a obtener servicios, podría servir como un modelo nacional para otros países que buscan ampliar los servicios de aborto seguro y legal. El estudio fue llevado a cabo por investigadores en Ipas, la Facultad de Medicina de Zambia y la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.

Tamara Fetters, asesora senior de Ipas en investigación y principal autora del estudio, dice que la experiencia de Zambia ofrece importantes lecciones para otros países. “Muestra que es posible hacer frente a un problema difícil si se incluye a una gran variedad de partes interesadas a nivel local y se utiliza evidencia para guiar la formulación de políticas”, agrega ella.

La intervención consistió en la prestación de servicios de atención integral del aborto en 28 unidades de salud pública (siete hospitales y 21 centros de salud) durante un período de dos años, desde agosto de 2009 hasta septiembre de 2011. Se enfocó en tres áreas principales:

  • Desarrollar la capacidad de trabajadores de salud en unidades de salud pública y lanzar servicios de aborto con medicamentos. Ipas y sus socios capacitaron a 128 profesionales de la salud para que brindaran tratamiento del aborto inseguro (atención postaborto) y para que proporcionaran servicios de aborto seguro y legal a bajo costo o sin costo alguno. Cada unidad de salud recibió insumos para proporcionar servicios de aborto con medicamentos y aspiración manual endouterina (AMEU). 
  • Trabajar con farmaceutas para proporcionar mejor información sobre el aborto con medicamentos. Se capacitó al personal de farmacias para que respondan de una manera más amable, para que proporcionen información más exacta y para que proporcionen información de referencias a las mujeres que buscan servicios de aborto seguro
  • Trabajar con las comunidades para incrementar los conocimientos sobre los servicios de aborto y el derecho al aborto por medio de alianzas más sólidas entre el sistema de salud y las comunidades. Planned Parenthood of Zambia (PPAZ) y varias organizaciones comunitarias realizaron actividades de extensión comunitaria —tales como proyectos de teatro comunitario y radioteatro– con el fin de proporcionar a la comunidad información sobre la ley referente al aborto. Al hablar más abiertamente sobre la necesidad de opciones reproductivas en Zambia, esperaban reducir el estigma relacionado con el aborto.

Resultados y retos continuos

Al final de la intervención, 25 unidades de salud habían proporcionado servicios de aborto, brindando atención a más de 13,000 mujeres. Todas las unidades de salud que proporcionaron estos servicios tenían gerentes que apoyaban la continuación de los servicios de interrupción legal del embarazo, y el porcentaje de farmaceutas en farmacias cercanas que vendían misoprostol incrementó del 19% al 47%. Al final del proyecto, se estaba prestando más atención a los asuntos relacionados con el aborto seguro a nivel nacional y se estaban realizando más investigaciones sobre el aborto. Además, 25 de los 28 centros donde se realizó la intervención inicial aún proporcionan servicios que técnicamente son ofrecidos a bajo costo o sin costo alguno.

No obstante, dice Fetters, la evaluación reveló un problema continuo con el estigma tanto por parte de profesionales de la salud como de las usuarias. Aunque la mayoría de las y los profesionales de la salud capacitados durante la intervención dijo que personalmente apoya la prestación de servicios de aborto, en el 80% de las unidades de salud, otros integrantes del personal de salud dijeron que se opondrían a la ampliación de los servicios de aborto. Más aún, solo 11 de las 28 unidades de salud tenían los mismos procedimientos de admisión para aborto que para otros servicios, lo cual indica que el aborto aún era tratado como un “servicio diferente y más vergonzoso” que otros servicios de atención médica.

“En demasiados casos, el aborto no es considerado como una parte fundamental de los servicios de salud materna”, dice Fetters. “Se necesitan más esfuerzos a nivel comunitario para abordar el estigma en torno al aborto y, dentro del sistema de salud pública, se necesita más trabajo para integrar los servicios de aborto en el resto de los servicios”.

Importantes funciones para farmaceutas y profesionales de la salud de nivel intermedio

El estudio destaca las importantes funciones que pueden desempeñar las y los profesionales de la salud de nivel intermedio (tales como parteras) y farmaceutas para ayudar a proporcionar y ampliar los servicios de aborto. El estudio encontró que es posible capacitar a profesionales de la salud de nivel intermedio para que proporcionen servicios de aborto seguro, y recomienda que la ley de Zambia sea modificada para permitirles proporcionar esos servicios sin necesidad de obtener firmas de médicos/as.

Encontró también que farmaceutas pueden ser “socios en la prestación de servicios de aborto con medicamentos”. Al final del período de la intervención, todos los farmaceutas y personal de farmacias participantes estaban de acuerdo en que deben proporcionar información sobre el aborto seguro a las mujeres que la solicitan. Además, el porcentaje que ofrece vender tabletas para inducir el aborto o proporcionar a las mujeres información sobre el aborto con medicamentos aumentó del 46% al 66% de las interacciones con usuarias simuladas a lo largo de la intervención.

Aunque el estudio encontró que la intervención había mejorado el acceso a los servicios de aborto, Fetters y co-autores dicen que aún falta mucho más trabajo por realizar para asegurar que los niveles de atención continúen siendo altos, que el acceso continúe incrementando y que el estigma arraigado que obstaculiza el acceso a los servicios sea reemplazado por la preocupación por poner la vida de las mujeres en primer lugar.