Gran ampliación del acceso a los servicios de aborto legal en Bolivia

Movimiento nacional de base para salvar la vida de las mujeres celebra un gran triunfo

viernes, 15 de diciembre de 2017

Con un gran paso hacia delante a favor de los derechos reproductivos en Bolivia, las mujeres y niñas ahora pueden acceder a servicios de aborto seguro y legal en las primeras ocho semanas del embarazo bajo una gran variedad de circunstancias. Este cambio legislativo histórico, promulgado hoy cuando el presidente interino Alvaro Garcia Linera firmó el código penal nacional recién modificado, que contiene disposiciones específicas para la interrupción legal del embarazo, se produce después de años de esfuerzos de promoción y defensa (advocacy) por un movimiento de base que representa a la diversa población de Bolivia.

“La ley ha cambiado hoy porque mujeres y hombres en todo el país rompieron el silencio acerca de los daños del aborto inseguro y exigieron un cambio”, dice Malena Morales, directora de Ipas Bolivia. “El triunfo de hoy comprueba la importancia de un movimiento de base que empodera a personas reales de todas las profesiones y condiciones sociales para que expresen por qué los servicios de aborto seguro y legal salvarán vidas en sus comunidades”.

Hasta ahora, el aborto era legal solo en casos de violación, incesto y riesgo inmediato para la salud o vida de la mujer. Por consiguiente, el aborto inseguro es la tercera causa principal de muerte materna en Bolivia; cada día aproximadamente 185 mujeres tienen un aborto clandestino, generalmente inseguro.

El nuevo código penal especifica una gama mayor de indicaciones para la interrupción legal del embarazo, por ejemplo: para proteger a la mujer de riesgos actuales o futuros a su salud o su vida, si la mujer embarazada ya es responsable de cuidar a otras personas, y si la embarazada es una niña, adolescente o estudiante.

Diversos líderes construyen un movimiento de base

Durante los últimos ocho años, Ipas Bolivia ha trabajado con promotores comunitarios de los derechos sexuales y reproductivos provenientes de toda la extensión de la diversa población boliviana, que consta de más de 30 grupos indígenas. Las comunidades indígenas son principalmente rurales, con poco acceso a servicios de salud reproductiva, y las mujeres y niñas en estas comunidades sufren de manera desproporcionada a causa del embarazo no intencional y el aborto inseguro.

“Es una realidad que no vamos a poder tapar con un dedo”, dice Máxima Apaza Millares, Senadora del Estado Plurinacional de Bolivia, quien también es Presidenta de la Red Parlamentaria por la Niñez y Adolescencia. “Lo que yo quiero, es que haya una política del Sistema de Salud, que ofrezca una atención segura a las mujeres que quieran abortar. Con la reforma del código penal, por única y por primera vez las mujeres van a poder decidir sobre su cuerpo y hacer respetar la decisión que tomen”.

Con el continuo apoyo de Ipas Bolivia, promotores y sus organizaciones en todo el país han informado y capacitado a las comunidades sobre la importancia de poner fin al aborto inseguro. Posteriormente más de 50 organizaciones de la sociedad civil, de las cuales Ipas Bolivia es integrante, han conformado el Pacto por la Despenalización del Aborto para luchar por la aprobación del artículo 157 del aborto en el Código del Sistema Penal. 

A lo largo del debate nacional sobre el derecho al aborto, que acompañó la modificación del código penal por parte del gobierno, voceras y líderes de la coalición ayudaron a mantener el enfoque en las vidas reales que serían salvadas por los servicios de aborto seguro y legal, y en las voces reales de sus comunidades que piden ese cambio.

“Las leyes no se aprueban solas, sobre todo leyes que involucran derechos”, dice Estanislao Rojas Carmona, activista proveniente de Potosí en las tierras altas del sur de Bolivia. “Es una cuestión histórica. Las mujeres están tomando su futuro en sus manos”.