El derecho al aborto en Brasil: un gran paso hacia adelante

Por Bia Galli, asesora senior de Ipas en políticas

jueves, 8 de diciembre de 2016

Bia Galli, asesora senior de Ipas en políticas

Recientes sucesos a favor de los derechos reproductivos de las mujeres —en medio de los actuales disturbios políticos en Brasil— son motivo de celebración.

El fallo del Supremo Tribunal Federal de Brasil el 29 de noviembre estableció que el aborto no es un crimen durante el primer trimestre del embarazo y que las leyes que penalizan el aborto violan los derechos fundamentales de las mujeres. Aunque este fallo se aplica solo al caso en discusión y no legaliza el aborto, establece un precedente histórico para futuros casos relacionados con el derecho al aborto y reafirma dos otros fallos recientes que generan apoyo a favor del derecho al aborto.

Es más, el Supremo Tribunal pronto decidirá un caso centrado en si el Estado tiene la obligación de proporcionar a las mujeres infectadas con Zika servicios integrales de salud sexual y reproductiva, que incluyen acceso a información, anticoncepción y aborto seguro y legal. La epidemia de Zika ha incrementado el debate público sobre la necesidad de liberalizar la ley de Brasil referente al aborto, ya que actualmente el aborto es legal solo para salvar la vida de la mujer y en casos de violación, incesto o de un feto con anencefalia.

El caso decidido el 29 de noviembre se centró en profesionales de la salud en una clínica de aborto clandestino, quienes fueron arrestados por proporcionar servicios de aborto ilegal. En su fallo, el Juez Luís Roberto Barroso utilizó razonamiento jurídico que fue más allá de los detalles del caso en cuestión para abordar los aspectos más generales de las leyes que penalizan el aborto y su constitucionalidad. Efectivamente, la constitución de Brasil dispone la protección de la equidad de género para los derechos reproductivos de las mujeres.

“Las mujeres llevan solas la carga integral del embarazo”, escribió el Juez Barroso. “Por ello, solo existirá igualdad de género si las mujeres tienen derecho a decidir si continuar o no con un embarazo”. Su decisión también señala que la ilegalización del aborto no reduce el número de mujeres que tienen abortos, sino que aumenta la tasa de muertes atribuibles al aborto inseguro.

Aunque el sistema judicial de Brasil dicta que la decisión de esta corte no es jurídicamente vinculante, el fallo establece un precedente para futuros casos; y los defensores de los derechos reproductivos están celebrando esto como un gran paso hacia adelante. Es importante señalar que el fallo concuerda con dos otras decisiones recientes del Supremo Tribunal, que abordaron en cierta medida el derecho de las mujeres a la autonomía reproductiva: una declaró que el aborto es constitucional en casos de anencefalia y la otra declaró que la investigación con células madre embrionarias es constitucional (y por ende no otorgó derechos jurídicos al embrión).

Por supuesto que la oposición en contra del derecho a decidir en Brasil está actuando con rapidez para bloquear más avances. No obstante, hay motivo para celebrar. No cabe duda de que la tendencia en los fallos de las cortes está a favor de ampliar el derecho de las mujeres al aborto seguro y legal. Los socios de Ipas que trabajan en Brasil han tenido éxito con sus esfuerzos, y continuaremos apoyando su trabajo para lograr cambios legislativos.