Un importante servicio: aborto en el segundo trimestre

Perfil de una prestadora de servicios: Dra. Meera Thapa Upadhyay

lunes, 16 de noviembre de 2015

La Dra. Meera Thapa Upadhyay ejerce como gineco-obstetra en la Maternidad Paropakar y Hospital de Mujeres de Katmandú, en Nepal. A principios de octubre, se sentó con integrantes del personal de Ipas para hablar sobre su experiencia proporcionando servicios de aborto, en particular aborto en el segundo trimestre.

Ipas empezó a capacitar a profesionales de la salud en la prestación de servicios de aborto en el segundo trimestre en el año 2007, tras reconocer que a las mujeres se les negaban esos servicios debido a la falta de capacitación. La Dra. Thapa figuró en el primer grupo de profesionales de la salud que recibieron esta capacitación.

A principios de su carrera, ocupo un puesto gubernamental trabajando en las afueras de Katmandú. “Las mujeres acudían a mí, en particular porque yo era la única mujer médica. Acudían a mi consultorio particular para preguntarme acerca del aborto”.

Entonces y ahora, dice ella, las mujeres a menudo solicitan servicios de aborto en el segundo trimestre. “A veces no tienen educación, viven en zonas remotas y cuando se enteran de que pueden tener un aborto, ya tienen 14 semanas o más de embarazo. Tantas veces simplemente no saben a dónde ir”, agrega ella.

A pesar de que el aborto es legal y proporcionado por medio de los servicios de salud del gobierno en Nepal, muchas mujeres, explica ella, no están al tanto de que pueden recibir servicios de aborto con medicamentos ni de que profesionales de la salud de nivel intermedio, como enfermeras y parteras, pueden realizar abortos de manera segura en el primer trimestre.

Aunque los abortos en el segundo trimestre constituyen un pequeño porcentaje de los abortos del mundo, afectan de manera desproporcionada a las mujeres más vulnerables, tales como las jóvenes, mujeres que enfrentan barreras financieras y logísticas para obtener servicios de salud, víctimas de violencia y mujeres con complicaciones del embarazo o anomalías fetales. En lugares donde el aborto es restringido por la ley, las mujeres a menudo recurren al aborto inseguro en el segundo trimestre, que conlleva complicaciones más graves.

“En casos de incesto y violación, es muy difícil para las mujeres acudir a nosotros. A veces son traumatizadas de nuevo simplemente por la idea de tener que buscar servicios. Usualmente, estas mujeres y niñas se presentan con un embarazo de 16 a 18 semanas de gestación”, dice la Dra. Thapa. Además, agrega ella, la mayoría de las mujeres que son violadas a menudo no pueden regresar a su casa debido al estigma y vergüenza asociados con la violación. “Trabajamos mucho con hogares de refugio y organizaciones comunitarias que albergan a estas mujeres”. Investigaciones independientes han demostrado que al ampliar el acceso a servicios seguros y de alta calidad de aborto en el segundo trimestre, ha disminuido el número de complicaciones graves tratadas en los hospitales de Nepal.

Capacitación especializada

La prestación de servicios de aborto en el segundo trimestre presenta más retos que los servicios de aborto en el primer trimestre. “Las y los profesionales y unidades de salud que ofrecen servicios de aborto en el segundo trimestre requieren un mayor nivel de preparación técnica y emocional y apoyo para que aumente la probabilidad de que continúen proporcionando estos servicios.  Aunque las técnicas basadas en evidencia son seguras, las tasas de complicaciones del procedimiento de dilatación y evacuación están relacionadas directamente con la experiencia y habilidades de cada prestador/a de servicios. Además, estos prestadores de servicios sufren discriminación de colegas, amistades y familiares debido a las sensibilidades relacionadas con el aborto en el segundo trimestre”, dice la Dra. Ali Edelman, consultora clínica de Ipas.

“En realidad debemos tener profesionales de la salud capacitados; no es una habilidad fácil y hay muy pocos servicios disponibles debido a la falta de profesionales capacitados y porque geográficamente, Nepal tiene muchas regiones montañosas y rurales donde las unidades de salud no están equipadas para prestar servicios de aborto en el segundo trimestre”, agrega la Dra. Thapa. “Es tan importante; sin embargo, para las mujeres puede resultar difícil llegar a estos servicios”.

Ipas ha empezado a capacitar a algunos profesionales de la salud en las regiones montañosas más rurales de Nepal, en la prestación de servicios de aborto en el segundo trimestre inducido con medicamentos, también conocido como aborto con píldoras. Este método requiere habilidades similares a aquellas necesarias para brindar cuidados obstétricos y puede ser efectuado en unidades de salud con menos pacientes, señala la Dra. Alice Mark, consultora clínica de Ipas. “Sin embargo, estos equipos necesitan capacitación especializada y las unidades de salud requieren monitoreo de cerca que verifique la seguridad y calidad de los servicios”.

Nepal ha ampliado metódicamente los servicios de aborto, que incluyen aborto en el segundo trimestre, asegurando que diferentes tipos de profesionales de la salud puedan realizar abortos en el primer trimestre y, por ende, descentralizando parte de la casuística de hospitales y centros de salud urbanos, por lo cual las mujeres en zonas rurales tienen más acceso a los servicios. En Nepal, el aborto en el segundo trimestre, señala la Dra. Thapa, aún están restringido a casos de violación e incesto, anormalidad fetal o condiciones que ponen en peligro la salud de la mujer.