Uganda adopta normas y directrices para combatir el aborto inseguro

lunes, 22 de junio de 2015

En vista de que aproximadamente el 26% de las muertes maternas en Uganda son atribuibles a causas relacionadas con el aborto, el Ministerio de Salud ha aprobado normas y directrices nacionales para reducir las muertes y lesiones causadas por el aborto inseguro. Éstas serán aplicadas en unidades de salud en todo el país y están diseñadas para mejorar la capacidad del sistema de salud para proporcionar servicios de aborto seguro y crear mayor conciencia en la comunidad acerca de los peligros del aborto inseguro.

Según el Prof. Anthony Mbonye, director de servicios de salud comunitarios y clínicos para el Ministerio de Salud, cada año ocurren más de 300,000 abortos en Uganda y la “gran mayoría” de estos son inseguros. Al anunciar las nuevas normas y directrices en Kampala el 4 de junio, Mbonye dijo que el aborto inseguro es costoso, tanto por la cantidad de vidas que cobra como por la cantidad de gastos en que incurre el sistema de salud de Uganda cada año para tratar las complicaciones del aborto inseguro.

“Estamos aquí hoy”, dijo Mbonye, “para mostrar un compromiso común para reducir las altísimas tasas de muertes maternas a causa del aborto inseguro en este país…La prestación de servicios de salud reproductiva de calidad, incluidos los servicios de aborto seguro, son derechos humanos fundamentales”.

Las nuevas normas y directrices fueron elaboradas por la División Reproductiva del Ministerio de Salud en colaboración con un equipo multidisciplinario de expertos en salud, expertos jurídicos y organizaciones, incluidas la Organización Mundial de la Salud, la Alianza Ipas-Áfricae y la Asociación de Ginecólogos y Obstetras de Uganda (AOGU). La Alianza Ipas-África trabaja con organizaciones aliadas en Uganda y cinco naciones más —Kenia, Malaui, Mozambique, Senegal y Tanzania— para mejorar el ambiente jurídico y político a favor del aborto seguro en África, combinando trabajo en políticas a nivel regional con apoyo a nivel nacional para tomar acciones por ampliar el acceso a los servicios de atención integral del aborto.

Anteriormente Uganda había adoptado directrices para la atención postaborto, pero, como señaló Mbonye, esas directrices no abordaban la prevención y el tratamiento del aborto inseguro ni el marco jurídico para los servicios de aborto. Las nuevas directrices abordarán los niveles primario, secundario y terciario para la prevención del aborto inseguro. Su objetivo es abordar sistemáticamente el aborto inseguro al mejorar los servicios relacionados con reducir los embarazos no deseados y ampliar el acceso a servicios de aborto seguro y legal, que incluyen servicios de planificación familiar postaborto.

Como señaló el Instituto Guttmacher en un informe publicado en el año 2013 sobre aborto en Uganda, “La ley de Uganda permite el aborto bajo algunas circunstancias, pero las leyes y políticas referentes al aborto son ambiguas y a menudo son interpretadas de diferentes maneras, por lo cual a las mujeres y a la comunidad médica les resulta difícil entender qué está permitido por la ley”.

En una declaración emitida por medio del Center for Health, Human Rights & Development (CEHURD, por las siglas en inglés del Centro por la Salud, los Derechos Humanos y el Desarrollo), el Dr. Charles Kiggundu, presidente de AOGU, dijo que el número de muertes registradas a causa del aborto inseguro en Uganda posiblemente sea subreportado. Debido al estigma en torno al aborto, dijo él, es probable que muchas muertes atribuibles al aborto inseguro sean reportadas como consecuencia de hemorragia o septicemia.

“Estas nuevas normas y directrices nos ayudarán en gran medida”, afirmó él. “Muchos profesionales de la salud creen que el aborto es totalmente ilegal. Estas directrices presentarán un mejor cuadro de cómo, cuándo y bajo qué circunstancias puede realizarse un aborto seguro”.