En la Asamblea General de la ONU, que celebra el vigésimo aniversario de la histórica conferencia en El Cairo, los gobiernos reafirman los derechos reproductivos de las mujeres

miércoles, 1 de octubre de 2014

Bathabile Dlamini, Ministra de Desarrollo Social en Sudáfrica: los esfuerzos por mejorar la economía no pueden divorciarse de todos los derechos sexuales y reproductivos, incluidos los derechos relacionados con el aborto.

En una Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas la semana pasada, docenas de jefes de estado y otros líderes gubernamentales describieron el progreso de su país promoviendo la salud y los derechos reproductivos de las mujeres, reafirmando el Programa de Acción que surgió de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo celebrada en El Cairo en 1994.

En las palabras del Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon, el consenso en El Cairo “se basó en principios fundamentales que afirman que el desarrollo debe centrarse en las personas. Además, hizo hincapié en el valor de invertir en las mujeres y niñas. Y afirmó la importancia de la salud y los derechos sexuales y reproductivos".

El presidente John Dramani Mahama de Ghana señaló el compromiso de su país con la agenda de El Cairo, en específico elogió el programa para la Reducción de la Morbimortalidad Materna (R3M) en su país, del cual Ipas es socio líder: “Sus objetivos son apoyar al gobierno para lograr una tasa de 39% de prevalencia del uso de anticonceptivos y reducir la mortalidad materna atribuible al aborto inseguro. Los socios de R3M han proporcionado métodos de acción prolongada y permanentes a 106,126 mujeres, y servicios de atención integral del aborto a 133,291 usuarias. Por consiguiente, se han evitado 254,000 embarazos no intencionales, 1250 muertes maternas y 161,000 abortos inseguros”.

No obstante, mientras que las naciones reafirmaban el Programa de Acción de la CIPD, muchos países y organizaciones no gubernamentales también expresaron, durante la sesión especial de las Naciones Unidas y eventos secundarios, su frustración con la falta de avances en áreas fundamentales de los derechos sexuales y reproductivos. Bathabile Dlamini, Ministra de Desarrollo Social en Sudáfrica, declaró: “En África no estamos progresando en cuanto a la emancipación económica de las mujeres. Las mujeres continúan siendo marginadas por la economía de la corriente principal. Por esta razón, los esfuerzos por transformar la economía...no pueden divorciarse de todos los derechos sexuales y reproductivos, incluidos los derechos y servicios relacionados con el aborto, como parte de un enfoque integral y más radical en la justicia reproductiva”.

En referencia a la persistente oposición de los grupos conservadores, ella concluyó: “No podemos permanecer estancados en la batalla por retener el Programa de Acción durante los próximos veinte años. Debemos continuar los esfuerzos por cumplir sus objetivos, de manera que la próxima vez no perdamos tiempo debatiendo si lo necesitamos, sino que reflexionemos sobre el progreso logrado extendiendo la justicia reproductiva a todas las mujeres de África y otros grupos marginados”.

Elizabeth Maguire, Presidenta y Directora Ejecutiva de Ipas, quien fue integrante de la delegación del gobierno de Estados Unidos a la conferencia de 1994, expresó su descontento con el progreso abordando el aborto inseguro, un asunto de vida o muerte para las mujeres, que tuvo un lugar prominente en las negociaciones de El Cairo:  “Es muy frustrante que no hayamos visto mayor acción por parte de los gobiernos y organizaciones internacionales para apoyar los servicios de aborto seguro, en línea con el Programa de Acción y acuerdos internacionales posteriores. En el siglo XXI, no deberíamos tolerar que las mujeres continúen muriendo por millares cada año, cuando existen tecnologías sencillas que pueden salvar su vida y asegurar su capacidad para ejercer sus derechos reproductivos fundamentales”.

En la Sesión Especial, los gobiernos y las ONG también miraron hacia el futuro en cuanto a las decisiones que aún falta por tomar sobre los nuevos objetivos de desarrollo mundial después del año 2015, cuando los Objetivos de Desarrollo del Milenio serán reemplazados. Muchos líderes hicieron un llamado para que la promción de los derechos humanos, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, así como las necesidades y los derechos de las personas jóvenes, sean prioridades en la agenda post-2015.

Anne C. Richard, Secretaria de Estado Adjunta de Estados Unidos, en su declaración para celebrar el aniversario de la CIPD, [No creo que haya sido pronunciada…] planteó prioridades adicionales para la comunidad mundial: “Para lograr que la salud reproductiva y el respeto hacia los derechos reproductivos sean una realidad para todas las personas, debemos hacer llegar los servicios de salud a las personas que aún carecen de estos, incluidas muchas mujeres, personas jóvenes y aquéllas atrapadas en conflictos y crisis.  Además, debemos defender a todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, y hacer valer su capacidad para tomar sus propias decisiones sobre la sexualidad y reproducción, libres de coacción, discriminación y violencia”.