Aborto inseguro --y sus complicaciones-- demasiado comunes en Malaui

viernes, 21 de noviembre de 2014

En países como Malaui, donde el aborto está restringido o no está disponible, las mujeres a menudo recurren a abortos clandestinos e inseguros cuando tienen un embarazo no intencional. Sin embargo, el aborto no es poco común: aproximadamente 67,300 abortos son inducidos anualmente en Malaui. Desgraciadamente, tampoco son poco comunes las lesiones e incluso las muertes que ocurren debido a la ley y otras barreras, como estigma y falta de acceso a los servicios, que dejan a las mujeres con pocas opciones seguras.

Aproximadamente una de cada cinco mujeres que buscan atención postaborto en Malaui sufre graves complicaciones, como sepsis, que a menudo ponen su vida en riesgo, según un estudio publicado en la revista International Journal of Gynecology and Obstetrics.

En el año 2009, el Colegio de Medicina de Malaui, Ipas y la Unidad de Salud Reproductiva del Ministerio de Salud llevaron a cabo un estudio nacionalmente representativo para estimar la gravedad de las complicaciones del aborto en las unidades de salud y para determinar los riesgos para las mujeres. Datos de 2067 mujeres que buscaban atención postaborto fueron recolectados a nivel nacional en un total de 166 unidades de salud, principalmente públicas y algunas privadas y ONG.

Según un estudio relacionado publicado en junio de 2013, aproximadamente 18,700 mujeres fueron tratadas en unidades de salud por complicaciones de abortos inducidos en condiciones inseguras en la comunidad, en el 2009. “Lo que encontramos en este trabajo es que las complicaciones graves son comunes, en particular para las mujeres rurales y vulnerables”, dice Brooke Levandowski, una de las autoras de este estudio y autora principal del estudio de 2013.

Mujeres que corren mayor riesgo: un perfil

Más del 27% de las mujeres presentaron uno o más signos de complicaciones; la más frecuente fue sepsis. En general, más de una tercera parte de las mujeres estaban en el segundo trimestre del embarazo, cuando el riesgo de complicaciones es mucho mayor. Casi una cuarta parte dijo que estaba usando algún tipo de anticoncepción para evitar su embarazo actual.

La mayoría era casada y de una zona rural. Los resultados del estudio muestran que era más probable que las mujeres categorizadas como que tenían complicaciones graves o moderadas vivieran en una zona rural, estuvieran separadas, divorciadas o fueran viudas, fueran más propensas a buscar atención después del primer trimestre, y hubieran intentado interferir con el embarazo.

Es tan importante señalar, dicen los investigadores, que cuando el acceso de las mujeres a servicios de aborto seguro está restringido, las mujeres buscan servicios inseguros o usan métodos inseguros para interrumpir un embarazo.

Cuando se compara con estudios anteriores y datos sobre el aborto en Malaui, este estudio representa una grave situación. El 18% de las muertes maternas son atribuibles al aborto inseguro, según la Organización Mundial de la Salud. Las mujeres jóvenes, pobres, rurales y de otro modo marginadas son las que más sufren, desde falta de anticonceptivos y servicios apropiados para jóvenes hasta escaso acceso a servicios de aborto seguro y atención postaborto.

“Esta investigación pone de relieve el tremendo impacto que tiene el aborto inseguro en la mortalidad materna, y subraya la necesidad de invertir en las mujeres y asegurar su acceso a servicios integrales de salud reproductiva, que incluyan servicios de anticoncepción y aborto seguro”, dice Hailemichael Gebraselassie, co-autor y asesor senior de Ipas en investigación.

“Sin duda alguna, esta investigación pone de relieve la necesidad de reformar la ley y ampliar extensamente los servicios de aborto seguro”, agrega Chrispine Sibande, asesora senior de Ipas Malaui en políticas.

Este estudio fue parte de una serie de investigaciones realizadas en África y fue respaldado principalmente por el Consorcio de Investigación sobre Aborto Inseguro en África y su donante principal, el Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional. Fondos adicionales fueron proporcionados por el Fondo de Población de las Naciones Unidas en Malaui.