Ardiendo en ira: centro de mujeres en Tanzania abre una farmacia para llevar el misoprostol a las comunidades rurales

martes, 4 de marzo de 2014

Cuando el personal del Centro de Promoción de Mujeres (WPC, por sus siglas en inglés) en la región rural de Kigoma, en Tanzania, se dio cuenta de que las mujeres estaban sufriendo y muriendo innecesariamente a causa de abortos inseguros, y que el misoprostol podría ser una opción de aborto seguro si estuviera disponible, se enfadaron. Por lo tanto, decidieron abrir una farmacia para llevar el misoprostol a las comunidades locales y salvar la vida de las mujeres.

En Tanzania, el aborto es ilegal excepto para salvar la vida de la mujer y el aborto inseguro es un contribuidor importante a la alta tasa nacional de muerte materna. El personal del WPC sabía que muchas mujeres estaban muriendo en las comunidades de Kigoma donde llevaban años trabajando en asuntos relevantes para las mujeres, tales como la violencia de género y el empoderamiento económico. Pero no tenían una solución práctica al problema hasta el 2008, año en que una de las empleadas asistió a una sesión educativa de Women on Web sobre el uso seguro del misoprostol.

“Después de esa sesión, se le hizo claro a WPC que el misoprostol, un medicamento fácil de tomar y fácil de mantener en existencias, podría evitar la hemorragia posparto e inducir un aborto de manera segura”, explica una de las empleadas que lleva mucho tiempo trabajando en WPC, quien optó por permanecer anónima. “A partir de ese momento, WPC se comprometió a salvar la vida de las madres, a pesar del contexto legislativo restrictivo, haciendo llegar a manos de las mujeres información sobre este medicamento que salva vidas”.

En 2009, WPC lanzó su iniciativa “Salvar la vida de las madres con misoprostol”, la cual comenzó con una campaña de educación y concientización para evitar embarazos no deseados y abortos inseguros y para promover el misoprostol como un método de aborto seguro y tratamiento de hemorragia posparto.

“Nuestras facilitadoras comunitarias crearon mayor conciencia del potencial del misoprostol y las mujeres empezaron a buscar este medicamento”, relata la empleada. “Pero en aquel entonces no había misoprostol disponible en las farmacias locales de Kigoma. Estaba disponible en otras regiones, pero era muy caro”.

WPC vio la oportunidad: el misoprostol está registrado en Tanzania para el tratamiento de la hemorragia posparto. En 2010, WPC abrió una farmacia local, donde se vende el misoprostol y además se ofrece consejería de un profesional bien capacitado sobre el uso seguro del misoprostol, así como información para llevarse a la casa sobre cómo usar el medicamento y referencias a médicos dispuestos a ayudar en caso de complicaciones.

Desde que abrió la farmacia, ha mejorado el acceso de las mujeres al misoprostol y a los anticonceptivos en la región de Kigoma y WPC ha observado un descenso en la notificación de casos de mujeres que mueren a causa del aborto inseguro. Más aún, la venta de misoprostol en la farmacia creó competencia económica con vendedores de medicamentos en el sector privado, por lo cual se redujo el precio del equivalente de 12 USD a solo 5 USD por un paquete de 12 tabletas. Según el personal de WPC, la presencia de la farmacia en Kigoma también ha tenido una influencia positiva en los comportamientos de las mujeres rurales con relación a su búsqueda de servicios de salud, por lo cual ha aumentado la demanda local de misoprostol.

“Lo increíble de esta historia es que el Centro de Promoción de Mujeres no es una organización de salud; su trabajo se centra en promoción y defensa (advocacy) y en los derechos de las mujeres”, dice Francine Coyteaux, directora de la Iniciativa de Misoprostol del Instituo de Salud Pública. “Reconocieron la necesidad de salud en su comunidad y pusieron en práctica una estrategia pragmática, basada en los derechos, para resolver el problema”.

Con miras al futuro, WPC planea ampliar su iniciativa farmacéutica y abrir más farmacias pequeñas en pueblos seleccionados para ofrecer a las mujeres misoprostol y anticonceptivos de alta calidad a precios razonables. Parte de su agenda es abogar por reformar la ley de Tanzania y conceder a las mujeres acceso a servicios de aborto seguro y legal. En 2012, WPC puso en marcha iniciativas de advocacy tales como crear una red de organizaciones locales centradas en reformar las leyes y en ampliar el acceso de las mujeres a los servicios de salud reproductiva. Después de todo, la misión fundamental de WPC siempre ha sido abogar por los derechos de las mujeres y contra la injusticia; luchar por el derecho de las mujeres a tener acceso a un medicamento que pueda salvar su vida es una extensión natural de esa vehemente misión.

“La iniciativa de farmacias surgió de la ira ante las innecesarias muertes y sufrimiento de las mujeres, así como de la vehemencia por salvar la vida de las madres en Kigoma”, agrega la empleada. “La gran determinación de WPC para evitar muertes a causa de la hemorragia posparto y el aborto inseguro es la base de su éxito con la farmacia”.