Reducción de daños: un enfoque innovador para tratar el problema de aborto inseguro

martes, 4 de marzo de 2014

La mayoría de las personas asocian el modelo de salud pública llamado reducción de daños con los innovadores programas de intercambio de agujas y jeringas limpias iniciados en la década de los ochenta para frenar la infección por VIH entre usuarias y usuarios de drogas intravenosas. Desde entonces, sin embargo, la reducción de daños ha pasado a ser un enfoque basado en evidencia para disminuir los riesgos de salud pública, incluidos los del aborto inseguro.

“En términos generales, el enfoque de reducción de daños apoya la disminución de los daños asociados con una actividad o un comportamiento, sin asignar juicio moral al comportamiento en sí”, explica Alexandra Teixeira, asociada de la unidad de acceso comunitario de Ipas para los programas de Asia.

En el caso de aborto, expertos en salud reproductiva están empezando a aplicar el marco de reducción de daños al uso de misoprostol sin la supervisión de un profesional de la salud capacitado. Dicho enfoque reconoce que para las mujeres que enfrentan barreras jurídicas, económicas, sociales o culturales para obtener servicios de aborto en el sistema de salud, el uso de misoprostol fuera del sistema de salud es más seguro que los métodos a los cuales de otro modo recurrirían estas mujeres. Más aún, el enfoque de reducción de daños especifica que las mujeres tienen derecho a recibir información correcta y exacta sobre el misoprostol y a entender los riesgos implicados.

“El acto de reducir los daños al interrumpir un embarazo con misoprostol en vez de por otros métodos prevalentes y dañinos comenzó con las mujeres, no con el sistema de salud; esa es una de las razones por la cual es tan innovador”, dice Teixeira. “No se trata de la difusión de una innovación desde el sistema de salud a las masas, sino que las mujeres tomaron riendas del asunto. Ahora podemos explorar maneras para obtener el apoyo de los sistemas de salud para incrementar los beneficios que las mujeres ya reciben al usar el misoprostol por sí mismas.”

Tres principios fundamentales definen la reducción de daños

Según un artículo en la revista International Journal of Gynecology and Obstetrics por Joanna Erdman, Presidenta de MacBain en Derecho de Salud y Políticas en Dalhousie University, en Canadá, “tres principios fundamentales de la reducción de daños” se pueden aplicar a la autoadministración del misoprostol: neutralidad, humanismo y pragmatismo.

  1. El principio de neutralidad se refiere al enfoque en los riesgos y daños del aborto relacionados con la salud, en vez de en su estado jurídico o moral. Esta transición trae un cambio en las respuestas de políticas públicas al problema de aborto inseguro, principalmente intervenciones en salud pública y no prohibición y castigo.
  2. El principio humanista se refiere al derecho de todas las mujeres, independientemente de su toma de decisiones respecto al embarazo, de ser tratadas con respeto, dignidad y valía. Todas las mujeres se merecen ser tratadas como integrantes de su comunidad, cuya salud y vida importan.
  3. El principio pragmático acepta la realidad inevitable de que las mujeres tienen abortos inseguros por muchas razones; por lo tanto, hace hincapié en la importancia de atender las necesidades de las mujeres donde están, tales como la necesidad de autoinducir el aborto fuera del sistema de salud.

“Parte del mandato de reducción de daños es encontrar a las mujeres donde estén”, explica Alyson Hyman, asociada senior de la unidad de acceso comunitario de Ipas. “Un/a prestador/a de servicios nunca puede conocer todos los factores que han influido en la decisión de la mujer de usar misoprostol fuera del sistema de salud; por eso es importante no juzgar. La mujer podría estar lidiando con violencia doméstica, con una comunidad que estigmatiza mucho al aborto, o con numerosos otros factores por los cuales el uso del misoprostol fuera del centro de salud podría ser su opción más segura de aborto”.

La reducción de daños estimula innovadoras estrategias para informar a las mujeres

Aunque la autoadministración del misoprostol por parte de las mujeres “ha contribuido a que el aborto inseguro sea ‘más seguro’ ”, el artículo de Erdman afirma que aún se puede hacer más: “Aunque existe bastante información sobre el uso seguro y eficaz de misoprostol, las mujeres a menudo carecen de acceso a esta información: por ejemplo, información sobre las dosis y vías de administración, período de gestación durante el cual se puede usar, posibles efectos secundarios y complicaciones.”

La necesidad de las mujeres de recibir información correcta y exacta sobre el uso seguro del misoprostol presenta una enorme oportunidad para producir cambios a nivel comunitario; las personas que abogan por ello, organizaciones no gubernamentales e incluso gobiernos han estado elaborando estrategias de reducción de daños para satisfacer esta necesidad.

Por ejemplo, señala Erdman, la organización sin fines de lucro Women on Waves apoya líneas de atención telefónica sobre aborto seguro en Latinoamérica, Asia y África, donde las mujeres enfrentan considerables barreras para obtener servicios de aborto. Y el programa de Uruguay Iniciativas sanitarias contra el aborto provocado en condiciones de riesgo, ha estado proporcionando a las mujeres información sobre métodos más seguros de autoinducir el aborto a pesar de las numerosas restricciones legislativas al aborto (algunas de las cuales cambiarían con las recientes reformas propuestas en septiembre de 2012, pero muchas restricciones permanecerán en vigor, especialmente para las mujeres que buscan interrumpir su embarazo después de las primeras 12 semanas de gestación). El programa es muy conocido por haberse ganado el apoyo del Ministerio de Salud nacional y fue implementado en todas las unidades de salud del sector público. Otro enfoque innovador de reducción de daños empleado por un grupo en Latinoamérica usa “acompañantes” capacitados, que se reúnen en persona con cada mujer que ayudan para ofrecerle consejería, orientación y apoyo antes, durante y después del proceso de aborto con medicamentos.

Una nueva manera de ver las cosas

Además de ayudar a las mujeres, el enfoque de reducción de daños para frenar el problema de aborto inseguro también les proporciona a profesionales de la salud reproductiva un nuevo medio para evaluar y promover sus esfuerzos.

“El valor de usar este marco es que le permite examinar los tres principios fundamentales y determinar cómo fortalecer lo que ya está haciendo”, explica Hyman. “Y en el nivel de profesionales de la salud, defensores y formuladores de políticas, el uso del marco de reducción de daños para hablar sobre nuestro trabajo nos ayudará a lograr más avances porque podemos demostrar cómo ha funcionado este enfoque en otros campos. Es una manera de cambiar la forma de pensar de las personas y lograr que traten un tema que de lo contrario tendrían reservas para abordar”.

Aunque los formuladores de políticas y funcionarios del sistema de salud quizás no apoyen los servicios de aborto, el enfoque de reducción de daños les permite unirse a favor de la disminución de muertes maternas a causa del aborto inseguro. “Los valores expresados y promovidos, es decir, los de promover la vida y la salud, son aceptados de manera tan generalizada que son vistos como bienes sociales neutrales en los que se puede llegar a un consenso”, escribe Erdman.

Dado que las estrategias eficaces de reducción de daños pueden disminuir las muertes y lesiones causadas por el aborto inseguro en lugares donde el aborto está restringido por la ley, a algunos expertos les preocupa que esos logros puedan debilitar la voluntad política del país para realizar reformas de las leyes restrictivas a más largo plazo.

Para evitar esta consecuencia, los expertos dicen que centrarse en la promoción y defensa de los derechos humanos podría ser de beneficio para todo enfoque de reducción de daños. “Aunque satisface las necesidades de las mujeres, la reducción de daños no exime al gobierno de su responsabilidad de abordar las restricciones abusivas, represivas o limitantes que crean estas necesidades”, escribe Erdman. “El atender estas necesidades [no debería] sustituir los esfuerzos por cuestionar los órdenes legislativos y políticos que ponen en peligro, degradan y oprimen a las mujeres en violación de sus derechos humanos”.

Es más, los tres principios fundamentales de la reducción de daños —neutralidad, humanismo y pragmatismo— apoyan el trabajo a favor de los derechos humanos y la justicia reproductiva tanto como el trabajo de profesionales de la salud. El marco legislativo y ético proporcionado por el enfoque de reducción de daños puede servir como una gran herramienta para fortalecer la voluntad política a favor de cambios que beneficien a las mujeres.

“En resumen: Sabemos que las mujeres están usando misoprostol”, dice Hyman. “La reducción de daños nos puede ayudar a trabajar de manera conjunta para asegurar que ellas tengan la información, los recursos y el apoyo que necesitan para hacerlo de manera segura”.

Infórmenos sobre su trabajo

¿Usted o su organización realizan trabajo relacionado con la reducción de daños? Al personal a cargo del trabajo de Ipas en reducción de daños le encantaría recibir noticias al respecto. Por favor envíe un mensaje electrónico a medicalabortion@ipas.org.

 

Recurso adicional

El texto completo del artículo de Joanna Erdman "Access to information on safe abortion: A harm reduction and human rights approach", publicado en la revista Harvard Journal of Law and Gender, ahora está disponible en línea.

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