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Shanti, madre de tres hijos, tenía cuatro meses de embarazo cuando tomó una píldora para curar una migraña. Después, con la ropa empapada en sangre y temiendo haber sufrido una pérdida del embarazo, ella acudió a su casera para que la ayudara. La casera ayudó a Shanti a llegar al hospital, pero también la denunció a la policía, quien arrestó a Shanti mientras ella se hallaba en su lecho de enferma. Bajo sospecha de haber tenido un aborto, Shanti fue condenada a 20 años en prisión. Allí, sufrió hipertensión, estrés mental grave y hambre porque compartía la poca comida que le daban con su hijo de 5 años de edad, quien ella se había llevado a la cárcel. Liberada después de la reforma de la ley de aborto, Shanti dijo: “Creí que me iba a pudrir en la cárcel. Nunca pensé que me pondrían en libertad”.

Actualmente, en Nepal existe una de las tasas más altas de mortalidad materna del mundo. Aunque las muertes relacionadas con el embarazo casi han sido erradicadas en los países desarrollados, en Nepal cada dos horas muere una mujer de dichas causas.

Muchos factores contribuyen al gran número de muertes maternas: la ley de prohibición del aborto, que recientemente fue anulada; la persistente pobreza; la baja prevalencia de uso de anticonceptivos; y el alto porcentaje de partos que ocurren sin la ayuda de una partera calificada. Los servicios de salud se ven obstaculizados por la falta de médicos y otros trabajadores de la salud que atiendan a una población concentrada en zonas rurales remotas. A raíz de las estadísticas gubernamentales del año 2001, se calcula que por cada 18,439 nepaleses hay sólo un médico.

Durante gran parte de su historia moderna, en Nepal, el único estado hindú del mundo, la interrupción del embarazo era ilegal. Debido a la ley que prohibía el aborto, los vecinos pasaron a ser informantes; los establecimientos de salud, celdas provisionales; y los abortos espontáneos o las enfermedades relacionadas con el embarazo, sospechas de abortos clandestinos. En casos como los de Shanti, dichas sospechas podían significar una condena a cadena perpetua en una prisión abarrotada; es más, las mujeres encarceladas durante la prohibición aún se encuentran en prisión.

A pesar de que Nepal era uno de los pocos países del mundo donde se encarcelaba a las mujeres que interrumpían sus embarazos, la prohibición no disuadió a las mujeres de acudir a prestadores de servicios no calificados en busca de abortos inseguros o de autoinducirse el aborto utilizando fármacos, pociones a base de hierbas u objetos extraños que se insertan en el útero. El aborto realizado en condiciones de riesgo era, y continúa siendo, un factor significativo en las muertes y lesiones maternas. Hasta la mitad de todas las muertes maternas en los hospitales nepaleses podrían atribuirse a las complicaciones del aborto inseguro.

No obstante en el año 2002, la Cámara de Representantes de Nepal aprobó una enmienda a su código nacional que, una vez aprobada por el monarca, legalizó al aborto y amplió los derechos de las mujeres en otras áreas, incluido el derecho al divorcio, a tener propiedad y a cursar estudios. El aborto puede efectuarse a petición hasta las 12 semanas de gestación, 18 semanas en casos de violación o incesto, o cuando la vida de la mujer corre peligro o el feto presenta una grave deformidad.

Con la reciente anulación de la prohibición, muchos nepaleses aún no saben que el aborto es legal ahora. Al desconocer su derecho de interrumpir el embarazo o al no tener la posibilidad de pagar por un aborto legal, las mujeres que de otro modo utilizarían los servicios seguros, patrocinados por el gobierno, posiblemente continúen acudiendo a prestadores de servicios que les practiquen abortos en condiciones de riesgo.

A medida que Nepal continúa rumbo a hacer el aborto accesible y seguro para todas las mujeres, Ipas participa en el programa de Apoyo a la Iniciativa de una Maternidad sin Riesgos y colabora con el Gobierno de Su Majestad y el Comité Técnico para la Atención Integral del Aborto (TCIC, por sus siglas en inglés).

Como integrante clave del programa de aborto seguro en Nepal, Ipas trabaja para atender las necesidades de concienciación pública, y de capacitación y educación de los prestadores de servicios de aborto, tanto actuales como futuros, así como para ampliar la disponibilidad de los servicios en toda la extensión del territorio nacional.

Entre los logros importantes del programa de Ipas en Nepal se encuentran:

Otros objetivos clave son: