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Paulina, residente del estado de Baja California, en México, quedó embarazada a los 13 años, después de haber sido violada por un ladrón. A pesar de obtener autorización judicial del departamento de justicia, a Paulina se le negó el derecho a realizarse un aborto en un hospital público. En cambio, tuvo que enfrentarse con activistas antiaborto, que la visitaron en el hospital, y se vio sujeta a condenas religiosas. Cuando el hospital finalmente aprobó el aborto, era demasiado tarde y Paulina se vio obligada a llevar su embarazo a término.


A pesar de que el aborto es legal en cada estado de México si el embarazo es producto de una violación, pocas mujeres pueden ejercer este derecho. Los y las profesionales legales y de la salud que se oponen al aborto con frecuencia ponen obstáculos a las mujeres que buscan que se les practique el procedimiento, y las barreras burocráticas pueden ser difíciles de superar en el primer trimestre del embarazo.

Ipas México trabaja para ampliar el acceso y mejorar la calidad de la atención del aborto y los servicios de salud reproductiva en México, así como para promover los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Ipas México capacita a profesionales legales y de la salud y trabaja para asegurar que los hospitales cuenten con equipos de alta calidad en salud reproductiva. Ipas también ha desempeñado un papel importante en el fortalecimiento de las políticas públicas y en la creación de normas para mejorar la atención y ampliar el acceso de las mujeres a los servicios de aborto.

En los últimos seis años, Ipas México se ha concentrado particularmente en asegurar que las víctimas de violación reciban atención integral. La Secretaría de Salud Federal recientemente adoptó el “Modelo Integral de Atención para las Víctimas de Violencia Sexual”, el cual fue creado en estrecha colaboración con Ipas México. El modelo exige que el personal de salud pública proporcione servicios de interrupción legal del embarazo (ILE) y especifica que, aunque los y las profesionales de  la salud pueden negarse a proporcionar dichos servicios, los establecimientos de salud deben tener personal disponible que esté dispuesto a efectuar el procedimiento.

La población adolescente es uno de los grupos de trabajo más importante para Ipas México por su relevancia demográfica y su vulnerabilidad a los embarazos no deseados, las ITS y el VIH/SIDA debido a su comportamiento de alto riesgo. En México hay 20 millones de jóvenes (de 20 a 29 años) y casi 11 millones de adolescentes (de 10 a 19 años). Según la Encuesta Nacional de Salud de 2000, sólo una de cada cinco mujeres usó un método anticonceptivo durante su primera relación sexual. Las jóvenes corren un riesgo muy alto de tener un aborto inseguro. El seis por ciento de las mujeres de 20 años o menos habían tenido un aborto, y la cifra fue del 11 por ciento para las mujeres entre los 20 y 24 años de edad.

Ipas México está trabajando sobre la base de  tres estrategias  para mejorar el acceso de las adolescentes y jóvenes a los servicios, así como la calidad de estos. La primera estrategia es usar las razones de salud, específicamente de salud mental, como justificación legal para los abortos de las adolescentes. Esta indicación tiene menos requisitos judiciales y burocráticos que el aborto en  caso de violación.

La segunda estrategia de Ipas México es llevar a cabo actividades de promoción y defensa (advocacy) para aplicar normas que garanticen los derechos de las adolescentes a la información y los servicios, incluidos los derechos al consentimiento informado, la privacidad y la confidencialidad. Además, Ipas México es una de tres ONG invitadas por la Secretaría de Salud a participar en la elaboración de una nueva norma nacional que servirá como  guía  de la atención médica que se brinde a jóvenes y adolescentes. La tercera estrategia relacionada es lanzar campañas para capacitar a las y los profesionales médicos y a otros(as) profesionales en la detección  y atención de casos de violencia sexual y de embarazos forzados entre las adolescentes usuarias de los servicios.

Ipas México motiva a los y las jóvenes a participar al máximo para mejorar su salud y sus derechos sexuales y reproductivos. Colabora con ONGs orientadas a  jóvenes en todo México y Latinoamérica, así como con las instituciones de salud, los prestadores de servicios de salud y los tomadores de decisiones. En el Encuentro Nacional de Jóvenes y el Sector Salud sobre Derechos Sexuales y Reproductivos, que se llevó a cabo en noviembre de 2004, se reunieron jóvenes y profesionales de la salud con el fin de mejorar los servicios de salud sexual y reproductiva proporcionados a los y las jóvenes y de incorporar los derechos humanos en estos servicios.

En mayo de 2006, Ipas México trabajó con jóvenes activistas para convocar un encuentro en el estado de Chiapas.

Tras las elecciones de julio de 2006, uno de los retos más grandes de Ipas es institucionalizar los servicios de aborto seguro de manera que estén disponibles a las mujeres independientemente de los cambios en el ambiente político. La creación de normas sólidas es un medio eficaz de institucionalizar los servicios. El ayudar a capacitar una nueva generación de activistas y profesionales médicos que traten a las mujeres con respeto y tengan una buena formación en los aspectos de los derechos sexuales y reproductivos, es una estrategia de largo plazo.

  • Fox, Conrad. 2003. The double burden of Mexican rape victims. Panos Features. Adaptado de un informe encargado por el Programa de Salud Reproductiva y Género de parte de Ipas. Fuente: http://www.panos.org.uk/newsfeatures/featureprintable.asp
  • Consejo Nacional de Población (2004). Informe de ejecución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo 1994-2003. México, CONAPO.
  • Instituto Nacional de Salud Pública (2000). Encuesta Nacional de Salud, México, INSP.
  • Consejo Nacional de Población (2003) (Op. Cit)