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| Samita, una madre de dos hijos que tiene 35 años de edad, vive cerca de Calcuta. Desde que nació su primer hijo hace 10 años, ella ha tenido tres abortos. Cada vez se insertó una rama pequeña en la matriz, como le había enseñado la partera. En cada ocasión, sangró mucho y sufrió dolor intenso. La última vez, el dolor continuó durante más de 10 días. Su familia la llevó al hospital más cercano, que quedaba a una distancia de 35 kilómetros, donde ella recibió transfusiones de sangre y tratamiento con altas dosis de antibióticos. Si hubiera esperado un solo día más para acudir al hospital, hubiera muerto, dijo el médico (Cariboni, 2004). | ||
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En la India existe una de las leyes de aborto más liberales de Asia, la cual permite la interrupción del embarazo por una amplia gama de causales. De conformidad con la Ley de Interrupción Médica del Embarazo, promulgada en 1971, el procedimiento de aborto puede ser efectuado durante las primeras 20 semanas por un médico titulado, en un hospital o establecimiento aprobado por el gobierno.
No obstante, en un país cuya población de un billón de habitantes continúa creciendo, la existencia de una ley progresista no garantiza acceso a servicios seguros. A pesar de que el aborto es legal desde hace décadas, el número de abortos inseguros es mucho mayor que el de procedimientos legales en la India, el segundo país más poblado del mundo. Se calcula que el 9 por ciento de las muertes maternas reportadas son atribuibles al aborto inseguro e ilegal (Registro General de la India, 2000). Esto es el equivalente de 12,000 a 18,000 muertes evitables cada año o hasta el 25 por ciento de todas las muertes maternas del mundo por aborto realizado en condiciones de riesgo.
Diversos factores contribuyen a la prevalencia de abortos ilegales, incluida la escasez de prestadores de servicios capacitados; una concentración desproporcionada de prestadores de servicios y establecimientos de salud certificados en zonas urbanas; establecimientos de capacitación inadecuados y subutilizados; equipo en malas condiciones o que no funciona; y restricciones jurídicas respecto a quién puede prestar servicios de aborto. Esta situación es exacerbada por el hecho de que millones de mujeres indias continúan ignorando que los servicios de aborto son legales y que están disponibles a las adolescentes y mujeres solteras, entre otras.
Con sede en Nueva Delhi, Ipas India trabaja con gobiernos locales para establecer servicios de atención segura del aborto. En 2001, Ipas India inició su trabajo con un enfoque programático en tres estados: Bihar, Jharkhand y Maharashtra.
A medida que ha crecido el programa, sus investigaciones, actividades de promoción y defensa (advocacy), red de distribución de instrumental de AMEU y promoción de otras tecnologías de aborto han tenido un impacto nacional.
En 2006, Ipas India extendió su alcance programático a dos estados más, Madhya Pradesh y Uttaranchal. Además, sus actividades de promoción tecnológica han sido intensificadas en los estados de Andhra Pradesh, Karnataka, Kerala, los estados de la zona Septentrional-Oriental, Orissa, Punjab, Uttar Pradesh y Bengal Occidental.
Desde su creación, Ipas India ha:
Las principales metas de Ipas India para el futuro son: ampliar los servicios de atención integral del aborto en los establecimientos de primer nivel de atención; capacitar a los prestadores de servicios y sistemas de salud a fin de mejorar la calidad de la atención y el acceso para las mujeres; distribuir un suministro sostenible de instrumental de aspiración manual endouterina (AMEU); promover adelantos en los métodos de aborto; y fomentar conversaciones públicas y políticas respecto al espectro de los servicios de salud reproductiva.
Dado el tamaño, las necesidades y las disparidades de la India, el ampliar el acceso al aborto seguro conlleva sus propios retos. A pesar de que en la India existe una ley liberal, un ambiente de políticas favorables y un gran número de gineco-obstetras, el acceso a los servicios de aborto seguro continúa siendo un problema para muchas mujeres, especialmente las desfavorecidas y aquéllas que viven en zonas marginales o rurales.
Con su trabajo, Ipas India ha demostrado que es posible salvar la vida de las mujeres si se mejora la calidad y la disponibilidad de los servicios. El próximo reto es ampliar estas intervenciones y llevar a cabo cambios sostenibles y de largo plazo en los sistemas de salud públicos y privados. En calidad de la única organización no gubernamental dedicada a disminuir la tasa de muertes maternas atribuibles al aborto inseguro, Ipas India tiene una posibilidad única de forjar alianzas y garantizar que el aborto seguro permanezca firmemente en la agenda de salud pública.