
![]() |
![]() |
|
“Hace dos días, en triage de obstetricia, atendí a una paciente hispana indocumentada, sin apoyo financiero, [presentaba un aborto espontáneo] y sin recursos, que estaba desesperada por recibir ayuda. Me sentí tan afortunado de poder utilizar mi aspirador manual (un instrumento médico utilizado en el tratamiento de abortos espontáneos) ya que la sala de operaciones y la sala de partos estaban muy ocupadas, y no hubiéramos podido utilizar el quirófano aunque quisiéramos. Funcionó muy bien, y a la vez fue una oportunidad para capacitar a uno de los otros residentes de segundo año en el uso del aspirador. ¡Es estupendo! Tanto la paciente como su familia estaban muy agradecidas. Casi no sintió dolor alguno. Cuando le dije que habíamos terminado, ella no lo podía creer”. — Residente de tercer año en gineco-obstetricia, en un hospital de Texas |
||
![]() |
![]() |
El programa de Ipas en EE.UU. tiene como finalidad ampliar el acceso a la atención segura del aborto — incluidos el aborto en el primer trimestre y el manejo de abortos espontáneos— para mujeres en toda la extensión del territorio nacional, y aboga por políticas que protejan y promuevan el derecho de las mujeres a determinar su futuro reproductivo.
El acceso a la atención de calidad a la salud reproductiva en Estados Unidos, un país donde abundan los recursos, con uno de los sistemas más avanzados del mundo, no siempre es posible para algunas mujeres, particularmente aquéllas marginadas y desfavorecidas económicamente. Esto se debe a muchas razones complejas, entre ellas el ambiente político cada vez más restrictivo que perjudica el acceso a los servicios de aborto; una disminución en el número de hospitales, clínicas y prestadores de servicios de salud del sector privado que ofrecen servicios de aborto; financiamiento público limitado para los servicios de aborto proporcionados a las mujeres de bajos ingresos; y un número cada vez menor de prestadores de servicios de salud calificados en la atención segura del aborto.
Desde el año 2000, los legisladores de EE.UU. han propuesto más de 300 proyectos de ley relacionados con limitar el acceso de las mujeres al aborto. Las legislaturas estatales, que directamente ponen en peligro la salud de las mujeres, han afectado el acceso al aborto al reducir el financiamiento público para los abortos de mujeres de bajos ingresos, al exigir el consentimiento de los padres o notificación para que las jóvenes menores de edad busquen servicios de aborto, y al imponer períodos de espera a mujeres de todas las edades antes de someterse a un aborto. En una época en que muchos países de todo el mundo están aflojando las restricciones sobre el aborto, éste es cada vez más restringido en Estados Unidos, donde el número de prestadores de servicios de aborto disminuyó por casi un 40 por ciento entre 1982 y 2001.
En algunos estados, las mujeres se ven obligadas a cruzar las fronteras
estatales o viajar largas distancias para tener un aborto, por carecer de prestadores
de servicios en su localidad. En un país donde existe una de las tasas
más altas del mundo de embarazos en la adolescencia, donde la mitad de
todos los embarazos no son planificados, y donde casi la mitad de todos los
embarazos imprevistos terminan en aborto, el acceso a la atención segura
y de alta calidad del aborto es fundamental.
Por carecer de acceso fácil a los servicios de aborto seguro o de conocimientos
relacionados con sus opciones reproductivas, algunas mujeres en Estados Unidos
están recurriendo al aborto autoinducido. En mayo de 2005, una latina en
Carolina del Sur fue encarcelada durante cuatro meses después de tener
un aborto autoinducido con misoprostol sin receta, un fármaco utilizado
para el tratamiento de úlceras gástricas, que había obtenido
de un pariente en México. A principios del 2007, otra latina, esta vez
en Massachussets, afrontó un posible cargo de homicidio después de
autoinducir un aborto con píldoras de misoprostol, que obtuvo de una amiga.
Ipas tiene dos iniciativas principales en su Programa de EE.UU.:
Además, colaboramos con organizaciones de derechos reproductivos y otras organizaciones clave de EE.UU. para educar a los líderes de opinión respecto a los aspectos de salud reproductiva que afrontan las mujeres estadounidenses y para abogar por cambios con el fin de garantizar prácticas seguras y de alta calidad de atención del aborto. Dado que Ipas cuenta con amplia experiencia mundial en cuestiones de salud y derechos reproductivos, también difundimos información sobre el impacto global de las políticas de EE.UU. en contra del derecho de decidir y cómo éstas afectan tanto la capacidad de las mujeres para acceder a los servicios de saludreproductiva como los derechos humanos en otros países.