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Después de su separación, Marta, de 26 años de edad, fue violada y fecundada por su ex esposo. Ella dijo: "Cuando me enteré de que estaba embarazada, sabía que no podía tener otro hijo de un matrimonio que estaba terminando". A pesar de que la ley brasileña permite el aborto en casos de violación, no reconoce la violación marital, y Marta no pudo tener un aborto legal. Por lo tanto, al igual que muchas otras mujeres en su país, Marta buscó un aborto ilegal. Encontró una farmacia donde se vendía Cytotec clandestinamente, y tomó las píldoras según lo indicado. Dice que funcionaron, pero que presentó un sangrado durante 40 días y no buscó ayuda médica por temor a ser denunciada y expuesta (Ross, 2005). |
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A pesar de que la ley brasileña permite el aborto sólo en casos de violación y peligro a la vida de la mujer, más de un millón de abortos son efectuados en el país cada año. La mayoría de los abortos son practicados de manera clandestina y en condiciones de riesgo; muchos son autoinducidos (Daulaire et al., 2002).
Las adolescentes y mujeres jóvenes corren un riesgo particularmente alto de tener embarazos no deseados y abortos inseguros. Desde 1970 hasta el año 2000, el índice de embarazos aumentó de 75 a 89 embarazos por cada 1,000 adolescentes entre 15 y 19 años de edad, y las complicaciones del embarazo y el aborto inseguro son la quinta causa de mortalidad entre las adolescentes (Rede Feminista de Saúde, 2004).
En el año 2003, el gobierno brasileño reforzó su compromiso para proteger la salud y los derechos de las mujeres. Ejemplos de este compromiso son el lanzamiento de nuevas normas nacionales para la atención del aborto y la revisión de normas para los cuidados de víctimas de violencia sexual.
Como declaró el Dr. Humberto Costa, antiguo Ministro de Salud de Brasil, en diciembre de 2004: “Las normas técnicas [para la atención del aborto] son un reconocimiento por parte del gobierno brasileño de que el aborto en condiciones de riesgo es una importante causa de mortalidad materna; que las mujeres que tienen un aborto, espontáneo o inducido, y buscan servicios de salud deben recibir apoyo, cuidados y tratamiento con dignidad; y que las demoras en la atención del aborto inseguro y sus complicaciones pueden poner en peligro la vida, salud física y salud mental de las mujeres”. En abril de 2007, el Ministro de Salud José Gomes Temporão propuso la realización de un amplio debate nacional sobre el aborto.
Durante la última década, Ipas Brasil ha sido un líder nacional en el tema del aborto; se especializa en capacitar y equipar a los servicios y profesionales de la salud para que proporcionen atención postaborto de alta calidad. A raíz del trabajo pionero de organizaciones de mujeres y de la comunidad de gineco-obstetras, Ipas Brasil también concentró sus esfuerzos en los últimos años en abordar la atención a la violencia sexual contra las mujeres y adolescentes, con la finalidad de ampliar el acceso a tratamiento integral, incluido el aborto legal.