
El aborto realizado en condiciones de riesgo tiene un impacto punitivo en las mujeres de los países en desarrollo, y muchas de las muertes maternas mundiales atribuibles al aborto inseguro ocurren en África. Según los investigadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que, cada año, ocurren 4.2 millones de abortos inseguros en toda la extensión del continente.
En la mayoría de los países africanos, el aborto es permitido sólo bajo una circunstancia: cuando la vida de la mujer corre peligro. En Kenia, donde el aborto es legal sólo para salvar la vida de la mujer, hasta 20,000 hospitalizaciones en el sistema de salud pública nada más, pueden atribuirse a las complicaciones derivadas de procedimientos inseguros. En Uganda, donde existe una ley similar, se calcula que casi 300,000 mujeres y niñas tienen abortos inseguros cada año, y aproximadamente 85,000 buscan tratamiento médico por problemas resultantes de los procedimientos.
A pesar de que en muchos países africanos las leyes de aborto se basan en códigos jurídicos coloniales anticuados, en unos pocos países —Cabo Verde, Etiopía, Sudáfrica y Túnez— se han reformado las leyes para permitir el aborto por una amplia gama de causales durante el primer trimestre. En países como Ghana y Zambia han existido leyes relativamente liberales, que no se han traducido de inmediato en servicios para las mujeres. En otros como Benin, Chad, Burkina Faso, Guinea, Mali y Togo, se han reformado las leyes nacionales para aflojar las restricciones sobre el aborto legal.
Para muchas mujeres africanas, las leyes restrictivas de aborto restringen aun más las opciones, de por sí limitadas, de tener un aborto en condiciones seguras. Incluso en los lugares donde el aborto es permitido, su posibilidad de acceder a los servicios a menudo es comprometida por la realidad en los países con pocos recursos: muy pocos médicos o trabajadores de la salud para amplios sectores desatendidos de la población; escasos fondos gubernamentales para la salud pública; el reto de viajar largas distancias a establecimientos de salud pública; y atención primaria que frecuentemente no abarca los aspectos de la salud reproductiva.
Estos obstáculos aumentan el riesgo de aborto inseguro, en particular entre las adolescentes y mujeres jóvenes, quienes son especialmente vulnerables al embarazo no deseado y, por lo general, tienen menos acceso a información o servicios de salud que las adultas. En diversos países, incluidos Kenia, Malaui, Uganda y Zambia, las adolescentes constituyen una porción considerable de las admisiones hospitalarias debido al aborto inseguro.
La capacitación en la atención segura, integral y de calidad del aborto y la atención postaborto continúa siendo una necesidad fundamental en toda África. Los estándares para la atención segura del aborto a menudo varían considerablemente según el establecimiento de salud. En Mozambique, la interpretación liberal de su ley restrictiva ha permitido que los abortos hospitalarios salven la vida y la salud de las mujeres. No obstante, en Mozambique y en muchos otros países donde se han realizado avances hacia garantizar la atención segura del aborto, las mujeres aún tienden a someterse a procedimientos sin consejería anticonceptiva para evitar futuros embarazos, y muchos establecimientos de salud carecen de protocolos escritos respecto al tratamiento de las complicaciones del aborto.
Sedeada en Nairobi, Kenia, la Alianza Africana de Ipas por la Salud y los Derechos Reproductivos de las Mujeres se esfuerza por disminuir las muertes maternas atribuibles al aborto inseguro; ampliar la disponibilidad de atención integral del aborto (AIA) de alta calidad; y abogar por políticas que promuevan el goce de la salud y los derechos reproductivos de las mujeres en toda la extensión del continente. Establecida por Ipas en el año 2000, la Alianza Africana trabaja en toda la región con colaboradores en los países donde Ipas no cuenta con oficinas de país y donde el ambiente político y social es propicio para mejorar la salud de las mujeres.
Entre los últimos logros de la Alianza Africana se encuentran:
Mediante sus actividades de capacitación y promoción y defensa (advocacy), la Alianza Africana de Ipas por la Salud y los Derechos Reproductivos de las Mujeres procura fomentar cambios para mejorar la vida de las mujeres. Entre sus futuros objetivos figuran ampliar las redes de capacitación en los países africanos de habla francesa; establecer sistemas auto-sostenibles de prestación de servicios y suministros de AMEU; reforzar los esfuerzos de los colaboradores locales para modificar las políticas de aborto; y trabajar para ampliar los servicios en el contexto de ambientes jurídicos restrictivos.