Un nuevo informe describe la necesidad urgente de tratar el problema del aborto inseguro en América Latina
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En un nuevo informe de Ipas se sugiere que los factores políticos, económicos y sociales –particularmente la influencia de los grupos religiosos conservadores– han impedido los avances de los países latinoamericanos para la ejecución del histórico Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), celebrada en El Cairo, Egipto, en 1994.
En particular, aún falta que en los países de la región se implemente adecuadamente el enfoque en torno a la salud y los derechos reproductivos, un sello distintivo de la conferencia de El Cairo. Las autoras del informe hacen hincapié en la necesidad urgente de prestar más atención a la crisis de salud pública que constituye el aborto practicado en condiciones de riesgo, al cual se le atribuye casi una cuarta parte de todas las muertes relacionadas con el embarazo en Latinoamérica y representa una negación del derecho de las mujeres a controlar su fecundidad.
“En general, los gobiernos de América Latina no han demostrado la voluntad política necesaria para proteger la salud y los derechos reproductivos de las mujeres,” dijo Marta María Blandón, Directora de Ipas Centroamérica. “El aborto inseguro es un primordial y trágico ejemplo, ya que a pesar de ser totalmente evitable, ocasiona lesiones y la muerte a miles de mujeres y niñas de la región anualmente.”
La publicación del informe, titulado “Cumplimiento de los compromisos adquiridos a partir de la CIPD en torno a los servicios de aborto en América Latina: La agenda inconclusa”, coincide con una reunión de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), la cual se celebrará del 29 al 30 de junio en San Juan, Puerto Rico, donde uno de los puntos principales del programa es reafirmar el consenso de El Cairo. Dicho acuerdo encierra un nuevo enfoque para tratar la pobreza, las enfermedades y el subdesarrollo, que implica invertir en la salud y en el empoderamiento de las mujeres y apoyar la educación y los servicios integrales de salud reproductiva, incluido el aborto seguro en los casos en que es permitido por la ley.
Basado en la revisión de la literatura pertinente y en una encuesta de personas clave interesadas en el tema, provenientes de Bolivia, Brasil, México, Nicaragua y Uruguay, el informe de Ipas identifica algunos avances importantes realizados desde 1994 para tratar el problema del aborto inseguro. Por ejemplo, en varios países, los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales (ONG) están esforzándose más por destacar la magnitud y las consecuencias del aborto inseguro. Entre otros sucesos alentadores figura la formulación de leyes y lineamientos técnicos relacionados con el aborto seguro, un mejor acceso a los servicios de interrupción legal del embarazo para las víctimas de violencia sexual, y el lanzamiento de nuevos métodos de control de la fecundidad, incluida la anticoncepción de emergencia.
No obstante, aún quedan numerosos retos por afrontar con el fin de garantizar que las mujeres puedan ejercer sus derechos reproductivos, particularmente con relación a la interrupción del embarazo y a la prevención del embarazo no deseado. Por ejemplo, los métodos anticonceptivos modernos aún no están ampliamente disponibles o a precios asequibles, especialmente en las áreas rurales. Asimismo, en muchos lugares las mujeres aún carecen de acceso a los servicios de atención postaborto de alta calidad, incluido el tratamiento de urgencia de las complicaciones del aborto inseguro y la anticoncepción postaborto para ayudarlas a evitar la repetición de embarazos no deseados. Las autoras del informe también hacen hincapié en el hecho de que, con frecuencia, los servicios de aborto seguro rara vez están disponibles en los casos en que éste es legal en toda América Latina.
“Los expertos y expertas en salud reproductiva a quienes Ipas entrevistó convienen en que aún falta mucho por hacer para cumplir los compromisos adquiridos en El Cairo”, dijo la Sra. Blandón, quien representará a Ipas en la reunión de la CEPAL. “A fin de salvar la vida de las mujeres, los gobiernos latinoamericanos –en colaboración con la sociedad civil– deben resistirse a la presión de los Estados Unidos, de la Iglesia y de otras entidades, y cumplir sus promesas.”
Se espera que en la reunión de la CEPAL en San Juan, el gobierno de Estados Unidos continúe con su campaña divisiva en contra de los programas de salud reproductiva a nivel mundial. En otras reuniones internacionales cuyo objetivo era reafirmar el acuerdo de El Cairo, el gobierno de Bush se ha esforzado por derrocar al consenso mundial que apoya los servicios integrales de planificación familiar, la educación sexual realista y la libertad de decidir en cuanto a la interrupción del embarazo. En una reunión de la CEPAL celebrada en marzo del año en curso, el gobierno de Estados Unidos fue el único que se manifestó en contra de reafirmar el Programa de Acción de la CIPD y a favor de enfoques menos integrales y menos eficaces para cubrir las necesidades de las mujeres de recibir información y servicios de salud reproductiva. Un creciente número de organizaciones han firmado una petición emitida por Ipas en la que se solicita apoyo para que el problema del aborto inseguro se trate de acuerdo con lo establecido en el consenso de El Cairo.
El informe “Cumplimiento de los compromisos adquiridos a partir de la CIPD en
torno a los servicios de aborto en América Latina: La agenda
inconclusa,” puede bajarse gratuitamente del sitio Web de Ipas
Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones
e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258
