|
"¿En cuánto valoramos la vida de una mujer?"
Ésta es la pregunta fundamental planteada en un nuevo informe de Ipas Centroamérica, en el que se analizan los datos sobre las muertes relacionadas con el embarazo de mujeres nicaragüenses en los primeros tres años del siglo XXI. Sugiriendo una sombría respuesta a esa pregunta, las pruebas documentadas en el informe muestran que muchas de estas muertes pudieron haber sido evitadas mediante una mejor educación y mayor acceso a los servicios de salud reproductiva, incluidos los métodos anticonceptivos, el aborto terapéutico y la atención obstétrica de emergencia.
Al preparar Un resumen del análisis de la mortalidad materna en Nicaragua 2000-2002, las investigadoras ahondaron en los datos disponibles en los registros oficiales sobre las 445 mujeres que se informó han muerto durante esos años por causas relacionadas con el embarazo, parto o puerperio.
La población total de Nicaragua es de 5.5 millones, y la Organización Mundial de la Salud calcula que la razón de mortalidad materna es de 230, lo cual significa que 230 mujeres mueren por causas relacionadas con el embarazo por cada 100,000 nacidos vivos.
En el nuevo informe se examina el índice de la mortalidad materna en Nicaragua con respecto a la causa, el momento y el lugar donde ocurrió la muerte, redituando importantes resultados. Por ejemplo:
"Nuestro análisis señala que el número de muertes maternas no ha disminuido, pero sí se registra un cambio en el lugar de muerte, menos mujeres están muriendo en sus hogares o comunidades, están muriendo en los hospitales y centros de salud, lo cual refleja la gran necesidad de mejorar la calidad de la atención obstétrica de emergencia en todas las unidades de salud y principalmente las de áreas rurales inaccesibles", dijo Karen Padilla, una de las autoras del informe.
"Además, muchas de estas mujeres quedaron embarazadas debido a la falla de su método anticonceptivo, lo cual indica que debemos garantizar el acceso real a los métodos anticonceptivos modernos a través de una buena consejería y disponibilidad de los métodos en cualquier momento que una mujer lo solicite. Ninguna mujer debería tener que afrontar el riesgo de morir a consecuencia de un embarazo no deseado."
La Dra. Padilla y su coautora Heathe Luz McNaughton proponen varias estrategias para la prevención e intervención. Entre ellas figuran proporcionar una mejor educación sexual, consejería y acceso a los métodos anticonceptivos modernos, incluida la anticoncepción de emergencia, a fin de reducir el índice de embarazos no deseados y, por ende, la tasa de mortalidad materna.
Asimismo, las autoras sugirieron la necesidad de realizar más investigaciones sobre la relación entre el embarazo no deseado y la muerte a consecuencia del suicidio y la violencia, a fin de abordar específicamente este asunto en los esfuerzos de prevención de la mortalidad materna.
Además, el informe indica que mejorar la calidad de la atención prenatal es un paso esencial para detectar los embarazos que presentan un riesgo para la salud o vida de las mujeres lo más temprano posible. De esta forma podemos identificar tempranamente a las mujeres candidatas para el aborto terapéutico y ofertarles la información necesaria para tomar una decisión sobre el curso de su embarazo.
El informe, disponible solo en español, se puede bajar
gratuitamente del sitio Web de Ipas.
Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones
e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258
