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| Una farmacéutica en Ghana. |
| Richard Lord. |
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Las farmacias sirven como primera fuente de servicios de salud en todas partes del mundo, particularmente en lugares de bajos ingresos y en zonas rurales. Las mujeres y hombres farmacéuticos brindan consejos sobre aspectos de la salud, acceso a los medicamentos, consejería e incluso prestación directa de servicios. La Organización Mundial de la Salud afirma que a medida que los servicios de salud se vuelven más fragmentados y comercializados a nivel mundial, es probable que el autodiagnóstico y el uso de farmacias como fuente de servicios de salud se vuelvan más comunes entre las personas pobres y sin seguro médico. De hecho, las mujeres que buscan información sobre los servicios de aborto, incluido el aborto con medicamentos, a menudo acuden a las farmacias primero. Actualmente, Ipas está trabajando con mujeres y hombres farmacéuticos para mejorar la accesibilidad y la distribución de los medicamentos para la interrupción del embarazo.
El aborto con medicamentos consiste en tabletas, ya sea una combinación de mifepristona y misoprostol o misoprostol por sí solo, que interrumpen el embarazo mediante un proceso similar al del aborto espontáneo. Es seguro, eficaz, no invasivo y en muchos lugares está disponible en farmacias. No obstante, incluso en los lugares donde estos medicamentos se encuentran disponibles, es posible que el personal de farmacias venda los medicamentos incorrectos o suministre dosis incorrectas o información incorrecta sobre su uso, o que simplemente no esté dispuesto a despecharlos.
A pesar de estos retos, las investigaciones indican que las mujeres y hombres farmacéuticos que entienden las graves consecuencias del aborto con medicamentos y que están informados sobre la eficacia del aborto con medicamentos, desean recibir información y capacitación sobre su uso correcto y están dispuestos a tener existencias de los medicamentos para inducir el aborto y despacharlos. En vista de la conexión del personal de farmacias con la comunidad, especialmente en lugares de escasos recursos, y dado el deseo de las mujeres de acudir a las farmacias como fuente de información sobre el aborto, la evidencia indica que el personal de farmacias puede ayudar a satisfacer la necesidad de atención segura del aborto. “Las mujeres y hombres farmacéuticos son el eje entre la comunidad y el sistema de salud. Porporcionan valiosos servicios de salud que son aceptables y convenientes para las mujeres, y son importantes colaboradores en la lucha para eliminar el aborto inseguro”, dice Robyn Sneeringer, subdirectora de la Iniciativa de Ipas sobre el Aborto con Medicamentos. Ipas ha participado en proyectos en varios países para determinar de qué manera el personal de farmacias está atendiendo la necesidad de la comunidad de recibir estos medicamentos, y cómo puede ejercer mejor su profesión en este aspecto.
Esfuerzos en curso en África y Latinoamérica
En Ghana, la interrupción del embarazo es permitida para salvar la vida de la mujer y en casos de violación o incesto, así como para conservar su salud física y mental. No obstante, a pesar de que los servicios seguros están cada vez más disponibles mediante el sistema de salud, muchas mujeres continúan muriendo y sufriendo como consecuencia del aborto inseguro. En octubre de 2009, Ipas Ghana organizó un taller para mujeres farmacéuticas en colaboración con la Fundación de Voces de Mujeres Ghanesas, una organización que promueve el empoderamiento profesional y político de las mujeres por medio de programas de mentores. En un reciente artículo de AllAfrica sobre el taller, Nana Yaa Appiah, líder de dicha fundación, denunció el hecho de que las mujeres que piden ayuda en las farmacias a menudo son rechazadas o a veces reciben medicamentos inadecuados que pueden ser nocivos. Durante el taller, las participantes discutieron la interrupción del embarazo y los métodos de aborto, los casos en que el aborto es permitido por la ley y cómo podrían ayudar a las mujeres a obtener servicios más seguros y de mejor calidad. En Ghana, la ley no permite que las personas que ejercen como farmacéuticas receten medicamentos para el aborto, pero sí permite que los despachen bajo receta y que brinden consejería y referencias a sus clientas para que reciban servicios seguros. Al sensibilizar al personal de farmacias en estas comunidades en cuanto a las necesidades de las clientas que buscan servicios de aborto y al proporcionarles información correcta, Ipas espera mejorar la accesibilidad de los servicios de aborto seguro para las mujeres ghanesas.
En Ciudad de México, la interrupción del embarazo es legal durante el primer trimestre de gestación y el sistema de salud ofrece servicios de aborto con medicamentos con misoprostol. Sin embargo, los estudios han encontrado que la gran mayoría de farmacéuticos, tanto del sexo masculino como femenino, no tienen suficiente información sobre el uso correcto de misoprostol para inducir un aborto. Además, los estudios han mostrado que las mujeres acuden a las farmacias para recibir información sobre el aborto con medicamentos, lo cual destaca la importancia de capacitar al personal de farmacias para que pueda proporcionar información correcta.
A pesar de que se están ofreciendo servicios en establecimientos de salud del sector público, algunas mujeres continúan recurriendo a servicios de aborto con medicamentos fuera del sistema de salud oficial, y continúan comprando y tomando misoprostol sin información correcta sobre su uso. En 2006, un año antes de la legalización del aborto en el Distrito Federal de México, Ipas México realizó un estudio sobre el aborto con medicamentos con personas jóvenes en colegios secundarios situados en zonas marginadas de la ciudad. Los resultados mostraron que el 73 por ciento de las mujeres jóvenes estaban al tanto de la existencia del misoprostol como método de aborto, pero sólo el 4 por ciento conocía su nombre de marca comercial y ninguna tenía información sobre la dosis correcta. Ese mismo año, Ipas México realizó un estudio sobre los conocimientos y las prácticas del personal de farmacias con relación al misoprostol, en el estado de Morelos. Encontraron que el 84 por ciento de las personas que trabajan en farmacias ofrecían regímenes ineficaces de aborto con medicamentos basados en dosis incorrectas. Ambos estudios indicaron una gran necesidad de proporcionar información correcta sobre el aborto con medicamentos, no sólo a las mujeres y al personal de farmacias sino también a otras personas que ayudan a las mujeres a obtener servicios de aborto.
En respuesta a lo anterior, Ipas México está en proceso de elaborar materiales educativos para proporcionar información correcta sobre el aborto con medicamentos al personal de farmacias y a sus clientas. Un ejemplo de estos materiales es una herramienta interactiva, en línea, para educar a las personas jóvenes sobre el aborto con medicamentos; ayudarlas a distinguir las prácticas seguras de las no seguras y a conocer las contraindicaciones del aborto con medicamentos; así como remitirlas al sector salud oficial si necesitan servicios. Esta herramienta se adaptará a las necesidades de las personas de la comunidad que ofrecen estos servicios, como el personal de farmacias.
Las personas que ejercen como farmacéuticas hacen mucho más que vender medicamentos; atienden problemas de salud y pueden ayudar a las mujeres a manejar sus necesidades de salud reproductiva.
Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org