Done
4 enero 2010
Richard Lord
Share/Save/Bookmark

En enero se celebra el primer aniversario de acción por parte del presidente Obama para poner fin a la Ley Mordaza del Gobierno de Bush.  Aunque la revocación de la Ley Mordaza fue un cambio positivo con respecto a la política anterior, el gobierno de EE.UU. continúa a la periferia de otros países desarrollados en sus políticas referentes al financiamiento del aborto, tanto a nivel nacional como internacional. La actual consideración de estrictas enmiendas contra el aborto como parte del esfuerzo de reforma de salud en Estados Unidos, combinada con las restricciones a la ayuda financiera que proporciona EE.UU. al extranjero para actividades relacionadas con el aborto, tienen consecuencias negativas que trascienden las fronteras de EE.UU., puesto que no fomentan reformas necesarias en otros países y ponen en peligro la salud de millones de mujeres en todo el mundo.

La Ley Mordaza, también conocida como la Política de la Ciudad de México, prohibió el financiamiento de EE.UU. para cualquier organización privada en el extranjero donde se proporcionen servicios de aborto o consejería, referencias o información sobre el aborto, aunque esos servicios fueran legales en el país destinatario y fueran financiados por otros medios. Como política presentada inicialmente por el presidente Reagan, revocada por el presidente Clinton, reinstaurada por el presidente Bush, y revocada una vez más el año pasado por el presidente Obama, la Ley Mordaza creó graves problemas para organizaciones en el sector salud privado, las cuales tuvieron que limitar sus programas y servicios a fin de cumplir con las condiciones impuestas en cuanto a los fondos provenientes de EE.UU. o renunciar a dichos fondos por completo. Ipas documentó los daños que causó la Ley Mordaza a nivel mundial, al impedir que los establecimientos de salud que dependen de la ayuda financiera de EE.UU. proporcionen servicios de aborto legal y seguro, o incluso que brinden consejería y referencias.  Cuando se retiraron los fondos de algunas clínicas de planificación familiar, también se les hizo aún más difícil a muchas mujeres necesitadas tener acceso a los métodos anticonceptivos.

A pesar de la revocación de la Ley Mordaza, otras restricciones continúan vigentes y limitan lo que pueden hacer tanto las organizaciones privadas como los gobiernos con los fondos de EE.UU., la más importante de ellas es la Enmienda Helms.  Promulgada en 1973, la Enmienda Helms a la Ley de Ayuda Financiera al Extranjero prohíbe el uso de fondos de EE.UU. para pagar por efectuar procedimientos de aborto “como método de planificación familiar” o para “motivar o forzar a alguna persona a practicar procedimientos de aborto.”

La nueva legislación podría poner fin permanente a estas dos políticas, que violan los derechos humanos de las mujeres.  El año pasado, el Sen. Frank Lautenberg (D-NJ) presentó, y una abrumadora mayoría del Comité de Apropiaciones del Senado adoptó, una enmienda durante las preparaciones del Senado-Estado para el Proyecto de Ley de Apropiaciones para Operaciones Internacionales, que prohibiría la reinstauración de la Ley Mordaza por futuros gobiernos que estén en contra del derecho de decidir. Infelizmente, los conferenciantes excluyeron la enmienda de la propuesta omnibus, a pesar de enérgicos esfuerzos por parte de defensores de los derechos de las mujeres.  En vista del polarizado debate en torno a la Enmienda Stupak-Pitts al proyecto de ley de reforma nacional de salud, y su contraparte en el Senado, la Enmienda Nelson-Hatch, el personal de Apropiaciones calculó que las probabilidades de prohibir permanentemente la Ley Mordaza eran bajas. Despojado del lenguaje de la Ley Mordaza, el proyecto de ley de apropiaciones fue aprobado y firmado por el presidente Obama en diciembre.

Los defensores de la salud y los derechos de aborto de las mujeres continúan trabajando con la finalidad de eliminar permanentemente la Ley Mordaza y de lograr consenso para revocar la Enmienda Helms. Estas acciones por parte del Congreso permitirían que Estados Unidos ejerza plenamente su liderazgo en la promoción de la salud reproductiva a nivel mundial.



Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org