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Caja de resguardo de evidencias forenses vitales para casos judiciales


15 agosto 2006
Sticker de seguridad JAQ
Las sobrevivientes bolivianas de violencia sexual y las entidades encargadas de imponer el cumplimiento de la ley, ambos se beneficiarán de la nueva caja de recolección y resguardo de evidencias, la cual es sellada por este “Sticker de seguridad JAQ”.

Lo que parece ser una simple caja de cartón constituye un gran paso hacia lograr que las víctimas de agresión sexual obtengan un trato más justo en el sistema judicial boliviano.

Los recipientes son estuches de recolección y resguardo de evidencias en los casos de agresión sexual.

Ipas Bolivia y la organización colega Marie Stopes Bolivia recientemente entregaron 400 de estas cajas al Ministerio Público de Bolivia y su brazo operativo, el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF). Éstas serán enviadas a seis municipalidades con altas tasas de violencia sexual: Caranivi, Cobija, Padilla, Quillacollo, Riberalta y Warnes.

El propósito de estas cajas es proteger mejor las evidencias entre las fases de recolección y análisis de una investigación. En el pasado, los problemas que se presentaban al intentar obtener y resguardar evidencias —por ejemplo, ropa o fibras, tierra o cualquier rastro del agresor— significaban que las sobrevivientes de violencia sexual que denunciaban a su agresor con frecuencia se hallaban en corte con muy pocas o ninguna prueba del delito.

Eliana Del Pozo, directora de Ipas Bolivia, dijo: “Antes de este proyecto, en realidad no había ningún lugar oficial para colocar o proteger las evidencias. Las cosas se perdían con frecuencia, y las mujeres tenían que repetir su historia una y otra vez, hasta que alguien les creyera. Pero no había ninguna evidencia para apoyarlas”.

“[Las entidades encargadas de imponer el cumplimiento de la ley] utilizaban lo que tenían a su disposición para resguardar las evidencias, y las cosas a menudo desaparecían o quedaban comprometidas. Por esta razón, las mujeres rara vez podían entablar una acción legal, y se cansaban de la lucha y la abandonaban. Por consiguiente, muchos hombres quedaban en libertad. Y, para colmo, los profesionales médicos forenses no podían hacer gran cosa por las mujeres, aun cuando deseaban ayudarlas”.

Para evitar la alteración de las evidencias, la caja tiene un sticker especial que indica si alguien ha intentado romper su sello. Además, fue diseñada para tolerar diferentes tipos de tiempo y condiciones medioambientales, un factor clave en el resguardo de material genético. Las cajas garantizan que las evidencias sean protegidas por muchos años; en Bolivia, dijo Del Pozo, los procedimientos judiciales pueden tardar hasta cinco años antes que el autor del delito de violencia sexual sea sentenciado.

A Ipas Bolivia le preocupa que, pese a los avances logrados en la forma en que se manejan las evidencias, quizás no haya suficientes fondos gubernamentales para analizarlas. Es posible que sólo las víctimas que puedan pagar por las pruebas tengan acceso a expertos forenses que puedan beneficiar o perjudicar su caso judicial.

En Bolivia, como en muchas otras naciones, la agresión sexual es un problema de amplio alcance pero sumamente subreportado. De acuerdo con el informe de 2002 del Departamento de Estado de EE.UU. sobre los derechos humanos en este país, “sólo el 3 por ciento de las denuncias recibidas por el Ministerio Público [Boliviano] eran por violación”.

En Bolivia, como en muchos países, es difícil obtener buenas estadísticas sobre la violencia sexual. Las mujeres quizás denuncien el maltrato físico, pero permanecen calladas en cuanto a la violencia sexual; por tanto, las cifras oficiales subestiman su frecuencia. Además, muchas mujeres vacilan en acercarse al sistema responsable de imponer el cumplimiento de la ley por temor de recibir un trato deficiente o de oír acusaciones centradas en su comportamiento, y no en el de su agresor.

Diseñadas con base a un recipiente similar que se utiliza en Toronto, Canadá, las cajas de evidencias son parte de la iniciativa de Ipas Bolivia para proporcionar atención integral a las víctimas de violencia sexual. El proyecto es financiado por el Fondo de Retos a la Sociedad Civil, del Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID).

Como parte del enfoque multifacético del proyecto, Ipas Bolivia también creó un formulario para registrar los casos de agresión sexual. Éste será utilizado en las mismas regiones en que se colocarán las cajas de recolección de evidencias.


Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones

e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258