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| Desde que se modificó la ley de aborto en Nepal a principios de esta década, los médicos capacitados pueden proporcionar atención segura del aborto a las mujeres. |
| Foto cortesía de Richard Lord. |
Desde que se liberalizó la ley de aborto en Nepal, en el año 2002, y se establecieron servicios de atención integral del aborto, más de 105,000 abortos han sido efectuados en condiciones seguras.
Esas estadísticas son más que tan sólo una cifra, pues representan lo que se puede lograr cuando gobiernos, organizaciones no gubernamentales y el sector salud trabajan de manera conjunta para garantizar la salud reproductiva de las mujeres y salvar innumerables vidas. En Nepal, la prestación de servicios de atención segura del aborto es indicio de un gran avance logrado durante una época de descontento social entre el gobierno y los rebeldes Maoístas.
Veamos el caso de Sindhupalchowk, un distrito remoto que limita con Tibet. En él residen aproximadamente 347,000 habitantes, la mayoría de los cuales sobreviven con menos de $1 dólar estadounidense al día. En el año 2006, el Comité Técnico para la Atención Integral del Aborto (o CTAIA, el cuerpo del Departamento de Servicios de salud responsable de implementar servicios de atención segura del aborto) capacitó a médicos que trabajaban en este distrito y estableció la clínica Gaurishanker.
En poco tiempo, la clínica se vio atrapada entre el ejército y los rebeldes. Acribillada a balazos, la clínica cerró sus puertas, y una vez más se cortó el acceso de los residentes del distrito a los cuidados esenciales de la salud. No obstante, en enero de 2007, el CTAIA capacitó a dos médicos del sector privado, que trabajaban en una zona vecina, y los motivó a atender a los ciudadanos de Sindhupalchowk.
Los médicos dejaron su familia en la capital, Katmandú, a fin de ofrecer abortos seguros y de alta calidad a las mujeres más pobres de la zona. Dado que estos profesionales de la salud proporcionaban servicios de atención del aborto y manejaban las complicaciones del embarazo y el parto, se ganaron la confianza de la comunidad y cada vez más las mujeres escogen su clínica en vez de acudir a prestadores de servicios en condiciones de riesgo cuando buscan servicios de aborto. El monitoreo realizado por el CTAIA indica que la clínica de Gaurishanker figura entre las mejores de los 165 establecimientos de salud aprobados donde se proporcionan servicios completos de aborto en el país, dijo Indira Basnett, administradora del proyecto de Ipas en Nepal.
Antes del año 2002, en el país himalayo de Nepal existía una de las leyes de aborto más restrictivas del mundo. La interrupción del embarazo era prohibida bajo toda circunstancia, aquellas mujeres que intentaban tener un aborto, o que simplemente estaban bajo sospecha de hacerlo, corrían el riesgo de ser condenadas a prisión. Se calcula que, en el año 2000, hasta una quinta parte de las mujeres en prisión habían sido encarceladas por buscar servicios de aborto.
No es nada sorprendente que Nepal también contaba con una de las razones más altas de Asia de muertes relacionadas con el embarazo; a finales de la década de los noventa, la razón de mortalidad materna (RMM) sobrepasó 530 muertes por cada 100,000 mujeres y se calcula que, en 1998, más de la mitad de las admisiones hospitalarias de ginecología y obstetricia se debían a complicaciones relacionadas con el aborto.
Cuando se publicó la encuesta demográfica y de salud de Nepal del 2006, el cálculo de RMM había disminuido a 281. El Dr. B.K. Subedi, director de la División de Salud de la Familia de Nepal, ha señalado que la disponibilidad y el uso de la atención segura del aborto posiblemente sea uno de los factores que ha incidido en esta marcada reducción.
La prestación de servicios de atención segura del aborto y la disminución de la RMM no habrían sido posible sin la reforma jurídica. En el 2002, el Parlamento aprobó una legislación histórica para mejorar la condición social y jurídica de las mujeres: por ejemplo, al permitir el aborto en una variedad de circunstancias hasta la 18ª semana del embarazo.
Como parte del programa de Maternidad sin Riesgos, Ipas trabaja con el Gobierno de Su Majestad y el Comité Técnico para la Atención Integral del Aborto con el fin de institucionalizar la atención integral del aborto (AIA), un modelo que incluye consejería pre- y postaborto, así como el suministro de métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados a repetición, en toda la extensión del territorio nacional.
Proporcionar más de 100,000 abortos seguros, y por tanto ayudar a disminuir la tasa de muertes maternas atribuibles a procedimientos chapuceados por prestadores de servicios tradicionales o no capacitados, no es el único logro de los colaboradores que se esfuerzan por implementar servicios de atención segura del aborto en Nepal.
Al cabo de diciembre de 2006, en 71 de los 75 distritos de Nepal, incluso en aquellos situados en regiones relativamente remotas, se habían capacitado prestadores de servicios de aborto, un logro sorprendente de un programa nacional de capacitación en el cual Ipas ha sido instrumental. Entre los establecimientos donde ahora se cuenta con personal capacitado figuran clínicas de planificación familiar administradas por el gobierno, aquellas administradas por organizaciones no gubernamentales como Marie Stopes International, y clínicas privadas.
El lanzamiento de la AIA en el sistema de salud público ha influido también en el sistema de salud privado. En los seis meses entre junio y diciembre de 2004, el número de pacientes atendidas con el modelo de atención integral del aborto aumentó considerablemente en los establecimientos privados, cuyas casuísticas continúan dejando atrás sus contrapartes en el sector público.
Basnett dijo que mejorar el acceso a la atención segura del aborto es una
iniciativa de largo plazo. “Los cambios no ocurren de la noche a la mañana, y
reconocemos que tenemos un largo trecho por delante para garantizar que existan
suficientes prestadores de servicios comprometidos a satisfacer la demanda; que
los servicios de aborto queden al alcance de las mujeres pobres, marginadas y
rurales; y que las comunidades estén enteradas de los servicios a su
disposición”.
Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones
e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258
