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| Richard Lord |
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En Etiopía, una de cada siete mujeres muere por causas relacionadas con el embarazo, y el aborto inseguro es un contribuidor principal a las muertes maternas. Desde la reforma de la ley de aborto en 2005, se han realizado esfuerzos por mejorar y ampliar los servicios de atención del aborto en todo el país. El marco conceptual de monitoreo de la Atención Segura del Aborto (SAC, por sus siglas en inglés) ha dado seguimiento a cambios positivos en la región Tigray de Etiopía en tan sólo los últimos dos años: las mujeres tienen mejor acceso a estos servicios y una menor cantidad de mujeres sufren complicaciones relacionadas con el aborto inseguro.
Mediante el modelo SAC se determina si en los establecimientos de salud se ofrecen los tres elementos de atención fundamental para disminuir las tasas de muertes y lesiones a consecuencia del aborto inseguro:
- Tratamiento de las complicaciones relacionadas con el aborto
- Servicios de aborto seguro para todas las indicaciones legales
- Anticoncepción postaborto para evitar el embarazo no deseado
Según una reciente evaluación realizada por Ipas del modelo SAC en Tigray, cuya población es de más de cuatro millones, la atención del aborto mejoró marcadamente entre 2007 y 2009. En marzo de 2007, la mayoría de los 50 establecimientos de salud en la región no estaban proporcionando servicios de aborto inducido en condiciones seguras. Dos años después, tras adoptar el enfoque de SAC, 38 establecimientos de salud estaban ofreciendo atención segura del aborto.
La disponibilidad de los servicios no fue la única mejora. Los servicios de atención del aborto fueron descentralizados; por lo tanto, las mujeres ahora pueden obtener atención en los centros de salud más cercanos a sus hogares, y no sólo en hospitales importantes. Durante el período de dos años, la tasa de complicaciones del aborto disminuyó y el número de abortos inducidos en condiciones seguras aumentó. Es más, al inicio de la evaluación, sólo el 7.3 por ciento de los abortos eran considerados seguros. Después de dos años, casi el 60 por ciento de los abortos son considerados seguros. Además, la aceptación de los métodos anticonceptivos también mejoró. Ahora, más del 80 por ciento de las mujeres que reciben servicios de aborto en Tigray egresan del establecimiento de salud con un método anticonceptivo, mientras que en el año 2007 era sólo un poco más del 30 por ciento.
La calidad de la atención también mejoró en Tigray en poco tiempo. En marzo de 2007, sólo el 30 por ciento de los procedimientos de evacuación endouterina eran efectuados con los métodos recomendados, principalmente la aspiración manual endouterina. Dos años después, la proporción de procedimientos de evacuación endouterina con los métodos recomendados aumentó al 86 por ciento.
Las mejoras fueron logradas mediante la capacitación de los profesionales médicos, el equipamiento y apoyo de la estructura de prestación de servicios, visitas de supervisión y monitoreo, y la introducción del modelo SAC para seguir el desempeño del establecimiento de salud.
“Este esfuerzo colaborativo de dos años para monitorear los avances de los servicios de atención del aborto ha demostrado vívidamente las mejoras en la disponibilidad y el uso de los servicios de aborto en condiciones seguras, y por ende indican enfáticamente una disminución relacionada en las tasas de muertes y discapacidad a consecuencia del aborto inseguro. El uso del enfoque de SAC nos ha ayudado a centrarnos en en las intervenciones basadas en evidencia que son más esenciales para poner fin a las innecesarias muertes y lesiones atribuibles al aborto inseguro”, dijo el Dr. Gebreab Bernabas, Director del Departamento de Salud de Tigray.
Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org