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5 deciembre 2005
Para leer el informe en inglés, favor de hacer clic arriba.
Mientras que la Corte Suprema de los Estados Unidos se prepara para escuchar el caso de Ayotte v. Planned Parenthood, el cual cuestiona la constitucionalidad de una ley de notificación de los padres en Nuevo Hampshire, un resumen de políticas,Danger Ahead: how restricting teens' access to safe abortion threatens their lives and health, demuestra cómo los obstáculos que las jóvenes encuentran en la obtención de información sobre la salud sexual y reproductiva y sobre el aborto, ponen su salud y vida en peligro. Partiendo de datos y experiencias mundiales, el resumen de políticas y la ficha informativa que lo acompaña, los cuales fueron preparados por Ipas, piden la eliminación de las leyes que exigen obtener el consentimiento de los padres y de las leyes de notificación y otras estrategias, con el fin de proteger la salud de las jóvenes en todo el mundo.

“Indudablemente, el crear obstáculos para el aborto es perjudicial a la salud y el futuro de las jóvenes” dijo Anu Kumar, vicepresidenta ejecutiva de Ipas. “Las mjeres que más sufren son las más jóvenes, las más pobres y aquéllas que son ya víctimas de abuso físico y sexual”.

Según indica el resumen, en muchos países, las jóvenes afrontan altas tasas de embarazos inesperados pero carecen de los medios para prevenirlos. En Estados Unidos, más del 90% de los embarazos en muchachas de 15 a 19 años de edad no son planeados. Las causas de los embarazos no planeados son similares en todo el mundo, incluida la falta de información adecuada sobre la prevención del embarazo e insuficiente acceso a los anticonceptivos. El abuso físico y sexual también es significativo. Según una de las cifras que se citan en el resumen, en algunos países, de un 50 a un 60 por ciento de las adolescentes que quedan embarazadas tienen antecedentes de haber sido abusadas física o sexualmente.

Los embarazos inesperados son especialmente problemáticos para las jóvenes que corren riesgos de salud especiales, que no afectan a las mujeres mayores. Es posible que las jóvenes, cuyos cuerpos no se han desarrollado completamente, tengan un parto prolongado u obstrucción, lo cual puede afectar gravemente la salud de las madres jóvenes y sus niños. Además, las adolescentes menores de 15 años tienen mayor probabilidad de sufrir una pérdida o de dar a luz a un mortinato. En los países desarrollados, el riesgo de mortalidad materna es bajo, pero es casi el doble entre las adolescentes menores de 17 años de edad que entre las mujeres adultas.

Las leyes que exigen el consentimiento de los padres, las cuales existen en Estados Unidos y en otros 23 países, hacen a las adolescentes sumamente susceptibles a sufrir daños o a la muerte a consecuencia del aborto realizado en condiciones de riesgo. Puede que tales estipulaciones resulten en que una mujer joven demore en obtener un aborto o se someta a un aborto en condiciones inadecuadas. Si bien las muertes a causa del aborto inseguro no son comunes en Estados Unidos, se calcula que en los países en vías de desarrollo se realizan de 2 a 4 millones de abortos en condiciones de riesgo cada año. Las adolescentes corren mayor riesgo de sufrir complicaciones a causa del aborto realizado en condiciones de riesgo en aquellos países donde el aborto inducido es muy restringido por la ley. En muchos países en desarrollo, las mujeres menores de 20 años representan del 38 al 68% de las pacientes ingresadas a los hospitales para el tratamiento de las complicaciones del aborto inseguro. Si se continúa restringiendo el acceso al aborto seguro en Estados Unidos, es probable que aumente el índice de abortos realizados en condiciones de riesgo y sus complicaciones.

Debido a que las adolescentes, a diferencia de las mujeres mayores, corren ciertos riesgos durante el embarazo y el aborto, debiera dedicarse atención especial a sus necesidades. El resumen hace varias recomendaciones de políticas:

“Nuestras políticas deben reconocer las necesidades únicas de las jóvenes que quedan embarazadas sin desearlo”, dijo Sarah Packer, Coordinadora de políticas de Ipas y autora del resumen. “Debemos reconocer su derecho a decidir si tener hijos o no y cuándo tenerlos. El negarles ese derecho no sólo amenaza la salud de cada mujer joven, sino que también limita su capacidad de sostenerse a sí misma y su familia”

Para programar una entrevista con Anu Kumar o Sarah Packer, por favor llame a Ivette Zamora o Joan Grangenois-Thomas al 914-833-7093.


Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones

e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258