|
| Las naciones africanas están trabajando de manera conjunta para mejorar la salud sexual y reproductiva de sus ciudadanos. |
| Foto cortesía de Trygve Bolstad, Panos Pictures. |
El 22 de septiembre, los ministros de salud de los países de la Unión Africana (UA) realizaron el lanzamiento de un ambicioso plan de acción para lograr acceso universal a la salud sexual y reproductiva integral en toda la extensión del continente para el año 2015.
En la sesión especial celebrada en Maputo, Mozambique, los delegados de 48 naciones participantes convinieron en que los estados miembros de la UA no pueden hacer caso omiso de las muertes maternas atribuibles al aborto realizado en condiciones de riesgo (o aborto inseguro). El tratar el problema del aborto inseguro fue parte de un llamado más amplio para que se aumenten las inversiones en la salud reproductiva con el fin de combatir enfermedades extendidas y salud deficiente, que están atrasando el desarrollo económico y humano de África.
Hoy en día, la salud reproductiva resulta fundamental para la vida de las personas africanas y el futuro del continente. Aproximadamente 25 millones de habitantes africanos están infectados con el VIH, y cada año muere un millón de madres y recién nacidos en este continente. Más aún, según el Plan de Acción para la Operacionalización del Marco Conceptual de las Políticas Continentales a favor de la Salud y los Derechos Sexuales y Reproductivos, “la alta necesidad insatisfecha de planificación familiar sumada al rápido crecimiento de la población, a menudo [sobrepasa] el crecimiento económico y el crecimiento de los servicios sociales básicos … y por ende contribuye al círculo vicioso de pobreza y mala salud”.
El plan identifica los aspectos prioritarios que se deben tratar: entre ellos, el VIH/SIDA, la maternidad sin riesgos, la planificación familiar y el aborto inseguro. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año ocurren 4.2 millones de abortos inseguros en toda la extensión del continente africano.
La Dra. Eunice Brookman-Amissah, Vicepresidenta de Ipas y Directora de su Alianza Africana, con sede en Nairobi, asistió a la sesión. Ella afirmó que la inclusión del aborto inseguro en el programa de la UA es un paso muy importante hacia delante, el cual motivará a los ministerios de salud a aumentar la disponibilidad de los servicios.
Uno de los objetivos clave del plan de Maputo es disminuir la tasa de abortos realizados en condiciones de riesgo. El plan insta a que se realice una compilación de las investigaciones sobre la magnitud y los efectos del aborto inseguro; a que se aprueben políticas nacionales para disminuir el índice de embarazos no deseados y de aborto inseguro; a que se capaciten los prestadores de servicios de salud para que proporcionen atención segura del aborto al máximo grado permitido por la ley; a que se actualicen los establecimientos donde se proporcionan servicios de aborto; y a que se informe a la comunidad con respecto a los servicios de aborto seguro disponibles.
En un enunciado frente a la sesión especial de la UA, la Directora Ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Thoraya Ahmed Obaid, reforzó los objetivos del plan al declarar que “toda mujer debe estar libre del aborto inseguro” y les recordó a las naciones participantes de sus promesas a esa misión.
Obaid dijo: “Trabajemos de manera consecuente con el espíritu y las palabras
del párrafo 8.25 del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo, en el cual ustedes, los estados miembros, que se
reunieron en El Cairo en 1994, afirmaron que el aborto nunca debería ser una
forma de planificación de la familia y que el ampliar los servicios de
planificación familiar les permite a las mujeres planificar sus embarazos y
disminuye el índice de abortos”.
Ella continuó: “En ese mismo párrafo,
ustedes dijeron que, en los lugares donde no es contrario a la ley, el aborto
debe ser seguro. Sólo en tres países del mundo existen leyes que prohíben el
aborto, y estos no se encuentran en la región de África. En cada uno de los
países representados en este salón, existen leyes para regular el aborto; sin
embargo, las mujeres continúan muriendo. Por tanto, les insto a que asuman el
liderazgo poniendo en práctica los compromisos que adquirieron en El Cairo con
el fin de salvar la vida de las mujeres”. Los ministros de salud ahora deben
llevar el mensaje de Maputo a sus respectivos países y esforzarse por ejecutar
su plan de acción a nivel nacional.
“La verdadera prueba”, dijo la Dra. Brookman-Amissah, “es si los gobiernos y
los donantes de la región proporcionan recursos financieros; si los prestadores
de servicios de salud están capacitados; y si los insumos necesarios para la
atención a la salud reproductiva, incluidas las tecnologías para el aborto
seguro, se hacen disponibles ampliamente en todos los niveles de los sistemas de
salud. Sólo entonces podrán las buenas palabras pronunciadas en Maputo
lograr un verdadero cambio en la vida de las mujeres”.
Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones
e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258
