La Sociedad Nicaragüense de Ginecología y Obstetricia insta a los legisladores a no poner en riesgo la vida de las mujeres
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| A medida que el debate en torno al aborto se intensifica en Nicaragua y en muchos otros países latinoamericanos, los índices de agresión sexual y de embarazo en pre-adolescentes aumentan los motivos para apoyar la despenalización del aborto. |
En medio de la ardiente polémica pública en torno al destino de una menor de 11 años de edad que quedó embarazada a consecuencia de una violación, la Sociedad Nicaragüense de Ginecología y Obstetricia instó a la Asamblea Nacional de los países centroamericanos a mantener la disposición del código penal que permite el llamado "aborto terapéutico", o interrupción del embarazo, cuando tres médicos consideran que es necesario.
En artículos publicados el miércoles en páginas completas de los dos principales periódicos de Nicaragua, la asociación profesional fundada hace 52 años, que representa a casi 200 gineco-obstetras, hizo un llamado a los parlamentarios a tomar en consideración su experiencia técnica y científica y a respetar las difíciles decisiones médicas y éticas que afrontan tanto las mujeres como los médicos que las atienden. En la declaración se señala que los deberes de los médicos de conservar la vida y cuidar a las mujeres, así como protegerlas de los peligros del aborto practicado en condiciones de riesgo, representan un conflicto para ellos ya que con frecuencia se ven obligados a decidir entre la vida de una mujer en estado grave o la vida de su feto.
La declaración menciona que la penalización del aborto pondría a los médicos entre la espada y la pared y los expondría al riesgo de ser encarcelados tanto por haber practicado un aborto terapéutico para salvar la vida de la mujer como por no haber practicado el procedimiento y haber propiciado la muerte de la mujer por causas relacionadas con el embarazo.
La sociedad de médicos señaló que la ley de Nicaragua permitió el aborto terapéutico por primera vez en 1837, e instó a los legisladores a no borrar 160 años de historia. La declaración hizo hincapié en el hecho de que, según las últimas encuestas, más del 95 por ciento de los gineco-obstetras nicaragüenses se oponen a la penalización del aborto.
"Indudablemente, los gineco-obstetras de Nicaragua son expertos en determinar qué es lo mejor para la salud de la mujer", dijo la Dra. Marta María Blandón, Directora de Ipas Centroamérica. "Sería trágico que los legisladores no aceptaran los consejos de estos especialistas, quienes conocen de sobra el peligro que el aborto clandestino practicado en condiciones de riesgo representa para las mujeres."
En Nicaragua, las fuerzas anti-choice (es decir, contra el derecho a decidir respecto a la interrupción del embarazo) están sacando partido de la revisión del código penal del país que está realizando actualmente la Asamblea Nacional y pretenden motivar a los legisladores a penalizar el aborto en todos los casos. Los defensores del derecho a decidir insisten en que dicha gestión sólo exacerbaría el número de muertes y lesiones de mujeres y niñas a causa del aborto inseguro. En un reciente informe de Ipas se sugiere que cada año ocurren unos 32,000 abortos en Nicaragua y que aproximadamente 5,500 mujeres acuden a los servicios para el tratamiento de las complicaciones del aborto.
El debate legislativo en torno al aborto se está desarrollando en medio de una polémica pública suscitada por una serie de casos de niñas que quedaron embarazadas a consecuencia del abuso sexual. La primera de éstas fue"Rosa", una menor de 8 años de edad cuyo embarazo fue el producto de una violación perpetrada por uno de sus vecinos y cuya dificultad para obtener servicios de aborto seguro fue objeto de los titulares de periódicos a nivel internacional en el año 2003. En la actualidad, los grupos de mujeres, incluido Ipas, se están uniendo para apoyar a una menor de 11 años de edad, quien quedó embarazada después de ser violada por su padrastro y ahora se encuentra bajo la custodia del gobierno.
"El caso de esta niña es uno más en la larga lista de ejemplos obvios de la
necesidad del aborto terapéutico", dijo la Dra. Blandón. "¿Qué persona con una
onza de compasión la forzaría a ella o a otras como ella a llevar a término un
embarazo que pusiera su vida en peligro?"
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Kirsten Sherk
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