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| Illustration by Jamie McLendon |
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El mes pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) añadió el misoprostol para el tratamiento de aborto incompleto y aborto diferido a su Lista modelo de medicamentos esenciales, basándose en la eficacia y seguridad comprobadas del medicamento.
Misoprostol, creado originalmente para tratar algunas úlceras gástricas, es eficaz en el tratamiento del aborto incompleto o aborto espontáneo, así como de otras complicaciones del embarazo, incluida la hemorragia posparto. También es utilizado por sí solo o con otro medicamento, mifepristona, para inducir el aborto. Es de particular utilidad en los países en desarrollo, donde existen altas tasas de mortalidad materna a consecuencia de hemorragia posparto, aborto incompleto y aborto espontáneo. No es costoso, no requiere refrigeración y ofrece una alternativa al tratamiento por aspiración manual.
Gynuity, una organización de tecnología en salud reproductiva, trabajó para obtener aprobación del misoprostol. La lista de la OMS de medicamentos esenciales guía el desarrollo de las listas nacionales e institucionales de medicamentos, con la finalidad de centrar los recursos en medicinas que ayudan a evitar y resolver los problemas más graves de salud. La lista también facilita la preparación médica de ayuda humanitaria en casos de urgencia, ya que sirve de guía para organizaciones que suministran medicamentos a países en desarrollo y en crisis.
Ahora que el misoprostol para el tratamiento del aborto incompleto ha sido añadido a la lista de medicamentos esenciales, es más importante evaluar su disponibilidad a nivel mundial. Precisamente eso es lo que hicieron María Fernández, Subdirectora de Marketing en Ipas, y colegas, en el número más reciente del International Journal of Gynecology and Obstetrics.
Mediante el análisis de los datos de ventas normalmente utilizados por empresas farmacéuticas, Fernández y sus co-autores determinaron que gran parte del misoprostol vendido es una combinación de misoprostol y un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE), que se vende principalmente en Norteamérica y Europa Occidental. La mayoría de las formulaciones de misoprostol solo se venden en Asia, con importantes aumentos en ventas en Bangladesh y la India, donde se pueden adquirir muchas de las marcas a precios bajos.
Además, encontraron que en Latinoamérica, donde las personas en el campo de la salud reproductiva a menudo oyen rumores del uso común de misoprostol, especialmente por mujeres que lo utilizan por sí solas para provocar un aborto, las ventas disminuyeron ligeramente durante el período de revisión de seis años. En Africa y el Oriente Medio, las ventas aumentaron pero el misoprostol no está ampliamente disponible.
Fernández señaló que los autores se entusiasmaron con el hecho de que los datos mostraran una creciente disponibilidad del medicamento, especialmente en lugares con escasos recursos donde el misoprostol podría disminuir considerablemente las tasas de muertes maternas atribuibles a la hemorragia posparto y al aborto inseguro.
“El uso obstétrico de misoprostol está en alza mundialmente, pero es importante asegurar acceso para las mujeres en lugares con escasos recursos”, recalcó Fernández.
“El estudio es una buena base para futuros análisis del uso de misoprostol en el tratamiento y la prevención de la hemorragia posparto, en el tratamiento del aborto incompleto, y en la prestación de servicios de aborto seguro y otros cuidados obstétricos. En realidad, ésta es la primera vez que hemos logrado tomar los datos de ventas farmacéuticas y empezar a aplicarlos a la atención segura del aborto y al tratamiento del aborto inseguro”, agrega Ann Leonard, Vicepresidenta Ejecutiva de Ipas en Capacitación, Servicios y Tecnologías.
Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org