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5 febrero 2010
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En Ipas nos sentimos muy apenados al enterarnos esta semana de la muerte de nuestra vecina, amiga y colega, Susan Hill. Oriunda de Durham, en Carolina del Norte, la Sra. Hill ayudó a abrir la primera clínica de aborto legal en la ciudad de Orlando, en Florida, en 1973, y dos años después fundó la Organización Nacional para la Salud de las Mujeres (National Women’s Health Organization) en la ciudad de Raleigh, en Carolina del Norte. Durante más de 35 años, trabajó incansablemente para ampliar el acceso de las mujeres a servicios de aborto seguro en Estados Unidos.

Elizabeth Maguire, presidenta y directora ejecutiva de Ipas, respondió a la muerte de la Sra. Hill: “El fallecimiento de Susan es una gran pérdida in nuestro campo. Ella fue una valiente defensora de los derechos de aborto y logró ampliar el acceso de las mujeres a la información y los servicios que necesitan para evitar y manejar de manera segura embarazos no deseados.”

Susan Hill estaba dedicada a abrir clínicas en zonas desatendidas de Estados Unidos, como Dakota del Norte y Mississippi. En una entrevista realizada en 2009 con la Radio Pública de Carolina del Norte, la Sra. Hill explicó por qué era tan importante para ella asegurar la disponibilidad de estos servicios. “Las mujeres manejaban o tomaban un autobús por varias horas para acudir a la clínica [en Mississippi]…y antes de irse, siempre daban las gracias.”

A lo largo de su profesión, la Sra. Hill y sus clínicas fueron blanco de violencia por parte de personas contra el derecho a la libre elección; hubo 17 atentados de incendio y un número desconocido de amenazas físicas al personal de la clínica. Uno de los médicos del personal, el Dr. David Gunn, fue asesinado en Pensacola, Florida, en 1993. A pesar de estas difíciles condiciones laborales, la Sra. Hill continuó su dedicación a mantener las clínicas abiertas. “Si nosotras, las personas dedicadas a esta causa, las rechazamos, ¿a quién podrán acudir?” preguntó ella.

En 2007, la Sra. Hill fue reconocida por la Fundación Z. Smith Reynolds con el Premio Nancy Susan Reynolds. Este premio reconoce a “los héroes olvidados de Carolina del Norte, quienes con su visión, determinación, inventiva y fortaleza de carácter han logrado cambios positivos en el estado. A menudo, estos aportes son realizados con grandes sacrificios personales y/o profesionales, y este premio tiene por objetivo reconocer esos sacrificios.”

La Sra. Hill continuó trabajando a favor de las mujeres, aun cuando batallaba contra el cáncer de mama en los últimos años de su vida. “La pasión y determinación de Susan, así como su valiente lucha contra el cáncer, son una inspiración para todos nosotros”, dijo Maguire.



Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org