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18 julio 2007
Las adolescentes adquirieron conocimientos sobre cómo establecer metas, sus opciones profesionales y la salud reproductiva durante “Lleve a una joven al Día del Trabajo” en Ipas Sudáfrica.
Foto propiedad de Ipas

Thato, una joven de 16 años de edad, sueña con ser política: alguien que pueda tomar decisiones y lograr cambios importantes en la vida de sus compatriotas sudafricanas.

Estudiante en un internado católico, Thato empezó a hacer su sueño realidad a finales de mayo cuando asistió a “Lleve a una joven al Día del Trabajo” en las oficinas de Ipas Sudáfrica, situadas en las afueras de Johannesburgo. Durante la conmemoración, ella y 16 adolescentes más aprendieron que antes que puedan ser autoridades decisorias, deben empezar tomando decisiones saludables para sí mismas y que nunca es demasiado pronto para empezar a pensar en sus opciones profesionales.

“Lleve a una joven al Día del Trabajo” se inició en Sudáfrica en el año 2003, cuando la empresa de telecomunicaciones Cell C estableció ese día para exponer a las jóvenes a diversas profesiones; motivarlas a proponerse metas altas; y reconocer su potencial de ser líderes.

Ipas Sudáfrica comenzó a celebrar ese día en el 2006, y durante el segundo día anual, el 24 de mayo de 2007, dio la bienvenida a 17 jóvenes de diversas clases socioeconómicas, de la provincia de Gauteng, quienes participaron en un programa de un día de duración, que se centró en cómo las organizaciones no gubernamentales pueden proporcionar oportunidades de empleo y la oportunidad de mejorar la comunidad. El tema del día fue “Tome la iniciativa. Momento de tomar medidas”.

Joy Payi-Dhlomo, subdirectora de programas de Ipas Sudáfrica quien trabaja en sus programas para la juventud, dijo: “La pasión por trabajar con jóvenes siempre me ha motivado a buscar y participar en iniciativas que eleven la vida de la juventud en mi país. Cuando Ipas SA dio inicio al proyecto de adolescentes [en la Provincia del Noroeste], pensamos que correspondía participar en otras iniciativas interesantes e importantes de otras organizaciones, como la de la empresa Cell C ‘Lleve a una joven al Día del Trabajo’.”

Utilizando a Ipas Sudáfrica como ejemplo, los miembros del personal mostraron la instalación a las jóvenes, todas de 16 ó 17 años de edad, y les explicaron sus diferentes puestos y la función que desempeña cada uno de ellos en la misión de Ipas Sudáfrica de mejorar el acceso de las mujeres a los servicios de salud reproductiva. Las jóvenes no sólo pudieron enterarse de los trabajos disponibles en Ipas y otras ONG, sino que también pudieron presenciar verdaderos ejemplos de mujeres en el trabajo —como activistas, investigadoras, administradoras de oficinas, coordinadoras de programas— e incluso recibieron capacitación en el trabajo con instrucción sobre cómo utilizar una computadora y la centralita.

En conformidad con el trabajo de Ipas, también se sostuvieron conversaciones francas y apropiadas para adolescentes sobre la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Las jóvenes aprendieron sobre violencia sexual, violación; embarazo no deseado y su derecho a tener un aborto seguro y legal, de acuerdo con la ley histórica sudafricana de Interrupción del Embarazo, una de las leyes de aborto más progresistas de África.

Empoderar a las mujeres y niñas es una forma eficaz de propiciar cambios a nivel personal y social ; y para estas jóvenes, tener conocimientos de la salud reproductiva es fundamental para su futuro y el de su país.

La violencia basada en género y el VIH figuran entre los principales problemas de salud pública en Sudáfrica, y las jóvenes son sumamente vulnerables al maltrato y exposición a infección. De acuerdo con las estadísticas de la policía nacional citadas en un informe de 2004 de Human Rights Watch titulado “Deadly Delay: South Africa’s efforts to prevent HIV in survivors of sexual violence” (“Demora mortal: los esfuerzos de Sudáfrica por prevenir el VIH en sobrevivientes de violencia sexual”), el 40 por ciento de las sobrevivientes de violación que denunciaron su caso a la policía entre febrero de 2002 y marzo de 2003 eran jóvenes de menos de 18 años de edad, y el 14 por ciento tenía 12 años o menos.

La violencia sexual ya había afectado la vida de algunas de las participantes. Una estudiante de escuela secundaria, que tenía 18 años de edad y provenía de Soweto, escribió un poema en el cual describe su abandono por parte de su madre, posteriores maltratos por sus parientes y su búsqueda de la felicidad.

…cuando por fin esté sola, contaré todas las oportunidades
que se perdieron para siempre
pero se hizo historia al cerrarse la puerta de un portazo
y yo me hice muy fuerte
y nunca desperdicié mi tiempo
Ya no quiero más tristeza

Según las jóvenes fueron compartiendo sus retos, también compartieron sus aspiraciones. Cada participante formuló su propio plan de iniciativa personal y lo presentó al grupo.

La joven Thato dijo: “Me encantaría llegar a ser política. Estoy esforzándome en la escuela para poder entrar a la universidad de manera que pueda realizar mi sueño. [Aspiro] a tener éxito en mis estudios, luchar por mis sueños y mostrarle al mundo que soy una mujer poderosa y fuerte.”

Otra estudiante llamada Prudence deseaba tener una profesión que le permitiera ayudar a los demás. “Mi sueño es ser contable y tener dinero para poder ayudar a los niños desfavorecidos [cuyos] padres han muerto.”

Los objetivos de Mpumi estaban vinculados directamente con el trabajo de Ipas. Ella dijo: “Quiero ser [una] ginecóloga de renombre mundial. Mi verdadera inspiración para escoger este tipo de trabajo es que ustedes están trayendo vida al mundo, alguien que quizás pueda convertir el mundo en un mejor lugar donde vivir. Estimo que, si todas las mujeres colaboran de manera conjunta, podemos luchar contra toda la violencia que tenemos en nuestro país y eliminar todo el trauma.” 

En cinco años, Ipas Sudáfrica reunirá a todas las jóvenes que participaron en el programa para ver qué tan lejos han llegado para lograr sus metas


Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones

e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258