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15 junio 2006
Doctors examine files
Los prestadores de servicios de salud deben aprender a detectar las infecciones C. sordellii, a las cuales se les atribuye la muerte de mujeres en EE.UU. quienes recientemente habían tenido abortos, ya sea inducidos o espontáneos, o habían dado a luz.
Foto cortesía de Index Open.

Tras cuatro muertes en EE.UU. a consecuencia de una rara infección bacteriana, que se presentó después de un aborto con medicamentos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas hicieron un llamado a realizar más investigaciones a fin de explicar por qué la bacteria tóxica ha resultado mortal en todas las infecciones postembarazo.

Pese a los informes extendidos de los medios de comunicación centrados únicamente en las muertes después de abortos con medicamentos relacionadas con Clostridium sordelliibacterium (comúnmente conocida como C. sordellii), la infección se ha presentado en otras circunstancias e incluso en hombres, pero ha sido mortal en todos los casos obstétricos o ginecológicos. A consecuencia de esta bacteria, han fallecido mujeres después de dar a luz, o después de tener abortos espontáneos o abortos con medicamentos.

El 11 de mayo, las tres instituciones copatrocinaron un taller en Atlanta sobre lo que ellas llaman “enfermedad clostridial emergente.” En cuatro de las muertes atribuidas a la sepsis o envenenamiento causado por la bacteria, la mujer había tenido recientemente un aborto con medicamentos inducido con Mifeprex (marca de la mifepristona) y misoprostol. Los investigadores no encontraron ninguna contaminación de los dos fármacos.  

El Dr. Paul Seligman, director de la Oficina de Farmacoepidemiología y Ciencias Estadísticas del Centro para la Evaluación e Investigación de Fármacos de la FDA, dio comienzo a la reunión. Él reconoció la falta de conocimientos en cuanto a la relación entre el aborto con medicamentos y la C. sordellii. Agregó que también se preguntan por qué apareció en una región muy específica: la parte occidental de los Estados Unidos.

Aunque los investigadores no pueden determinar con exactitud a qué se deben las infecciones letales, existen pruebas significativas de que los fármacos utilizados para inducir estos abortos son seguros. Mifeprex (la marca de la mifepristona) fue aprobada por la FDA en el año 2000 para uso en EE.UU., y desde entonces, unas 560,000 mujeres estadounidenses la han usado. Se calcula que la tasa de mortalidad a consecuencia del aborto es de aproximadamente 1 por cada 100,000 procedimientos después del uso de la mifepristona y el misoprostol. (En cambio, la tasa de mortalidad en general debido a causas relacionadas con el embarazo fue de 8.9 por cada 100,000 nacidos vivos en el año 2002).

El régimen de aborto con medicamentos también ha sido empleado en docenas de países y por millones de mujeres que interrumpieron su embarazo sin incidentes.

La Dra. Laura Castleman, Directora Médica de Ipas, asistió al taller y dijo: “Nosotros también queremos saber por qué hay mujeres muriendo de esta infección. Creemos que los datos científicos prueban que el aborto con medicamentos es una opción segura para las mujeres en Estados Unidos y en otros países. Continuaremos siguiendo de cerca las noticias y las investigaciones respecto al aborto con medicamentos y C. sordellii, y tendremos en cuenta lo que resulte mejor para la salud y la vida de las mujeres.”

Una de las numerosas preguntas para futuras investigaciones es si existe un factor en el organismo de la mujer, durante la gestación o en el período posparto, que lo haga más propenso a una infección bacteriana. Durante el taller que se llevó a cabo el 11 de mayo, el Dr. David Soper de la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston dijo que las muertes a causa de C. sordellii no pueden ser un simple caso de mifepristona. Él sugirió que los investigadores observen los períodos posparto o postembarazo en general. 

Mientras los científicos se esfuerzan por resolver este misterio médico, existe la necesidad de alertar a todos los prestadores de servicios de salud, incluidos los médicos generales y el personal de las salas de urgencias, en cuanto a cómo detectar las infecciones de C. sordellii, las cuales no presentan síntomas obvios. Y más allá del diagnóstico temprano, existe otra necesidad de igual importancia, la de crear nuevos tratamientos, de manera que cuando una mujer contraiga la infección de C. sordellii después de un aborto, ya sea inducido o espontáneo, o después del parto, no signifique automáticamente la pena de muerte.


Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones

e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258