En África, líderes en salud, abogados, defensores de mujeres hacen un llamado a la acción para salvar la vida de las mujeres que se someten al aborto practicado en condiciones de riesgo
Más de 100 líderes africanos de 15 países quienes asistieron a la primera conferencia regional del continente sobre el aborto en condiciones de riesgo concluyeron deliberaciones en Addis Ababa, Etiopía, el 7 de Marzo, con un llamado fuerte a la acción para abordar este problema de salud pública. El aborto en condiciones de riesgo resulta en la muerte de cerca de 30,000 mujeres africanas cada año, según la Organización Mundial de la Salud.
El grupo multidisciplinario de expertos que asistió a la conferencia "Acción para Reducir la Tasa de Mortalidad Materna en África" incluyó ministros de salud, parlamentarios, profesionales de la salud, mujeres defensoras, abogados y otros. Hicieron un llamado a los gobiernos Africanos para que mantengan sus compromisos bajo numerosos acuerdos internacionales para abordar con eficacia el aborto en condiciones de riesgo, incluso aumentando la disponibilidad de información y servicios para ayudar a prevenir embarazos no deseados y haciendo disponible el aborto seguro en toda la extensión de las leyes locales y nacionales. Los participantes se comprometieron a educar a todo el espectro de partes interesadas afectadas por el aborto en condiciones de riesgo sobre su impacto trágico y evitable y trabajar más eficazmente dentro de la legislación actual y los sistemas de salud para hacer universalmente disponible la atención integral y de alta calidad de la salud reproductiva.
"El interés primordial de todos en esta conferencia es salvar la vida de las mujeres del aborto en condiciones de riesgo algo que sabemos cómo hacer pero en lo cual la comunidad global no ha tenido interés político," dijo la Dra. Eunice Brookman-Amissah, antigua Ministra de Salud y Derechos Reproductivos quien ahora encabeza la Alianza de África de Ipas. La Alianza de África de Ipas junto con otras organizaciones auspiciaron esta conferencia.
"Nadie quiere promover el aborto," ella continuó, "es verdad que se ha demostrado que la liberalización de las leyes sobre el aborto reduce la mortalidad materna, pero la prioridad inmediata no es siempre legalizar el aborto. En lugar de esto es hacer disponibles servicios de salud seguros en toda la extensión de las leyes actuales."
La Dra. Brookman-Amissah comentó que todos los países africanos permiten el aborto bajo ciertas circunstancias pero que raramente las mujeres tienen acceso a la atención que tienen derecho por ley. "Por esto tantas mujeres y niñas son lesionadas o mueren," dijo ella.
Los participantes también hicieron un llamado a los gobiernos africanos y a la comunidad global para que sean responsables ante sus ciudadanos y otras partes interesadas y se opongan a la Ley de la Mordaza impuesta en enero de 2001 por el gobierno del Presidente George W. Bush de Estados Unidos. Esta política descalifica a organizaciones no gubernamentales con sede en el extranjero de recibir financiamiento de Estados Unidos para la planificación familiar, si es que proveen asesoramiento sobre el aborto, prestan servicios de aborto legal excepto en muy pocas circunstancias, o participan en debate político acerca del aborto.
"Al reducir los fondos disponibles para la planificación familiar preventiva, la Ley Global de la Mordaza claramente impide esfuerzos para reducir el aborto en condiciones de riesgo," dijo la Dra. Brookman-Amissah. "Contraria a sus intenciones declaradas, la política resulta en más embarazos no deseados, más abortos en condiciones de riesgo, y más muertes de mujeres y niñas. Nosotros quienes hemos visto estos efectos directamente no podemos seguir tolerando el silencio sobre los efectos trágicos de la ley de la mordaza."
los participantes de la conferencia condenaron la falta de atención a la salud reproductiva
en general, y al aborto en condiciones de riesgo en particular, en programas para alcanzar las Metas
de Desarrollo del Milenio, las cuales fueron adoptadas por las naciones miembros de las Naciones
Unidas en el 2000. "La Mortalidad Materna no puede ser y no será reducida en un 75 por
ciento en el año 2015, ni se lograrán las metas relacionadas con el desarrollo
económico y la reducción de la pobreza, sin atender al aborto en condiciones de
riesgo," dijo la Dra. Brookman-Amissah.
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