|
|
|
El jueves, el Comité de Servicios Armados del Senado votó por revocar una ley que prohíbe que los hospitales militares proporcionen servicios de aborto. La ley en vigor prohíbe la prestación de servicios de aborto en hospitales militares, excepto en casos de violación, incesto o cuando la vida de la mujer corre peligro.
Una mujer que esté sirviendo en el ejército de EE.UU. en el extranjero y quede embarazada tiene pocas opciones. Una mujer embarazada que esté sirviendo en el ejército de EE.UU. en el extranjero debe interrumpir su despliegue y regresar a Estados Unidos, sin importar si decide o no llevar su embarazo a término. Si decide interrumpir su embarazo, se le prohíbe hacerlo a menos que el embarazo ponga su vida en peligro o sea producto de violación o incesto. Al negarles pleno acceso a servicios de salud reproductiva, incluidos los servicios de aborto, el gobierno efectivamente discrimina a las mujeres que deciden servir en el ejército.
En su corto documental titulado The Coat Hanger Project, Angie Young entrevista a una joven sargenta, quien sirvió en Irak y por poco muere a causa de un aborto inseguro autoinducido.
“Quedé embarazada cuando estaba en Iraq y sabía que ya había un estigma enorme contra las mujeres en el ejército…y uno de sus principales argumentos en cuanto a por qué no se debe permitir que las mujeres luchen en la guerra es que, bueno, que todas quedarán embarazadas. Por lo tanto, yo no tenía a nadie en esos momentos…Una noche…usé, creo que era un alfiler de lavandería…lo pasé a través de mi cuello uterino, y se me hizo difícil dilatarlo…Tuve un episodio de sangrado en el cual pensé que había tenido una pérdida del embarazo o que había abortado; hubo un momento en que estaba sentada en la taza del inodoro y mis manos…usted sabe, tenía la cabeza en mis manos y recuerdo haber mirado hacia abajo, a mis manos, que estaban blancas, y yo estaba temblando y me zumbaban los oídos y pensé: ‘Ay Dios mio, sabes, voy a morir….”
Porciones de este artículo fueron extraídas del número del Verano de 2009 de la revista Because.
Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org