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| El Reino Unido ha prometido más de $5 millones para ayudar a mujeres de todo el mundo a tener acceso a los servicios de aborto seguro que fueron eliminados debido a la Ley Mordaza de Estados Unidos. |
| Foto cortesía de la ONU/DPI. |
En una etapa en que la política de Estados Unidos ha bloqueado los servicios de aborto seguro en muchos países, el Reino Unido ha incrementado sus esfuerzos por combatir la crisis mundial de salud debida al aborto realizado en condiciones de riesgo (o aborto inseguro).
Hoy, en Londres, el ministro de Desarrollo Internacional del Reino Unido, Gareth Thomas, anunció que su gobierno apoyará un nuevo Programa Mundial de Aborto Seguro, con una contribución inicial de £3 millones (aproximadamente US$ 5,251,000). A ser administrado por la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF), el programa ayudará a compensar por la pérdida de fondos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que ocurrió cuando el presidente George W. Bush reinstauró la Ley Mordaza.
Aprobada como ley por orden ejecutiva en 2001, la Ley Mordaza prohíbe a las organizaciones no gubernamentales en el extranjero que reciben fondos de USAID para la planificación familiar, usar sus propios fondos para proporcionar servicios, consejería o referencias relacionados con el aborto, o para abogar por leyes de aborto menos restrictivas en su propio país.
En un comunicado de prensa, el ministro Thomas dijo: “Sabemos por experiencia que la ausencia de servicios de salud sexual y reproductiva lleva a un aumento en embarazos no planeados e, inevitablemente, a un mayor número de abortos inseguros. Por ello, el Reino Unido apoyará organizaciones como la IPPF y Marie Stopes que proporcionan atención médica para ayudar a salvar la vida de las mujeres”. Se invita a otras naciones a que contribuyan al programa.
La presidenta de Ipas, Elizabeth Maguire, dijo: “Ipas da la bienvenida al liderazgo demostrado por dos colaboradores de hace mucho tiempo, el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) y la IPPF, por asumir una sólida y visible posición contra la Ley Mordaza y por declarar su inequívoco apoyo por el acceso de las mujeres a la atención segura del aborto”.
Cada año, 19 millones de mujeres a nivel mundial se someten a abortos en condiciones de riesgo; casi 70,000 morirán, y millones más vivirán con lesiones permanentes relacionadas con el aborto.
El ministro Thomas también emitió un informe de la IPPF, encomendado por su departamento. “Death and Denial: Unsafe Abortion and Poverty” (La muerte y la negación: el aborto inseguro y la pobreza”) reitera que la pobreza es un factor concreto en el aborto inseguro. Más del 95 por ciento de las muertes anuales relacionadas con el aborto ocurren en los países en desarrollo. Por estar abajo en la escalera mundial socioeconómica y de gé nero, las mujeres son menos propensas a utilizar métodos anticonceptivos: porque no pueden pagar por ellos, porque no est án disponibles o porque sus parejas se oponen.
El informe también señala la conexión menos obvia entre la pobreza y el aborto inseguro: que este último es una causa de la pobreza. Reza así: “… en los países donde las mujeres pueden ser responsables de hasta el 100 por ciento del ingreso del hogar y de criar a una familia, la muerte y morbilidad a consecuencia del aborto inseguro se hacen sentir profundamente en la economía y en la sociedad en general”.
Sin embargo, con la nueva iniciativa del Reino Unido, dijo la Sra. Maguire, “la Federación Internacional de Planificación de la Familia podrá ampliar sus servicios y los prestadores de servicios de salud comunitarios podr án ofrecer a sus pacientes más opciones de salud reproductiva. Estos cambios complementarán el trabajo de Ipas en capacitar a los prestadores de servicios de salud, desarrollar la capacidad de los sistemas de salud nacionales y aumentar la disponibilidad de las tecnologías de aborto más seguras. Estamos convencidos de que éste es un logro para las mujeres y sus comunidades”.
Las investigaciones de Ipas se mencionan en el informe, el cual cita un
estudio de Ipas realizado en 2005 sobre el índice de abortos en Kenia, una de
las naciones más afectadas por la Ley Mordaza. Publicado en BJOG: An
International Journal of Obstetrics & Gynaecology, “The
Magnitude of Abortion Complications in Kenya” (“La magnitud de las
complicaciones del aborto en Kenia”) encontró que 21,000 mujeres acuden a los
hospitales anualmente para recibir tratamiento de las complicaciones del aborto.
Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones
e-mail: sherkk@ipas.org
teléfono: 919.960.5612
fax: 919.929.0258
