En un continuo asalto a los derechos reproductivos de las mujeres dentro y fuera de Estados Unidos, seis extremistas miembros del congreso estadounidense, contrarios al derecho a decidir (anti-choice), enviaron un fax de dos páginas a cada miembro del Senado del Uruguay, el 30 de abril, instándolos a votar ayer contra una ley que hubiera legalizado el aborto hasta la duodécima semana de gestación.
En dicha carta, los congresistas Christopher Smith (R-NJ), Mike Pence (R-IN), Todd Akin (R-MO), Steve King (R-IA), Jo Ann Davis (R-VA) y Joseph Pitts (R-PA) dijeron que la aprobación del proyecto de Ley de Defensa de la Salud Reproductiva en Uruguay "legalizaría la muerte violenta de niños no nacidos y la explotación de las mujeres por medio del aborto."
"Los esfuerzos de cabildeo de estos congresistas anti-choice interfieren con un proceso democrático en Uruguay promoviendo falsa propaganda sobre el aborto, basada en ideologías", dijo Elizabeth Maguire, presidenta de Ipas, una organización internacional que promueve la salud reproductiva de las mujeres a nivel mundial. "Nuestra experiencia en Estados Unidos y en el mundo muestra claramente que los abortos legales y seguros salvan la vida de las mujeres, no la destruyen."
Pese a pruebas de que muy pocas mujeres en Estados Unidos han muerto debido al aborto practicado en condiciones de riesgo, a partir de la legalización del aborto por medio de Roe v. Wade, los congresistas declararon que las mujeres estadounidenses "continúan muriendo de abortos legales y letales, tal y como sucedía antes de que nuestras cortes legalizaran la matanza de niños no nacidos."
En contraste a los congresistas estadounidenses, la asociación médica del Uruguay emitió una declaración apoyando el proyecto de ley a favor de la despenalización del aborto y el derecho de las mujeres a decidir. Ayer, cuatro grupos de mujeres, incluida Ipas, enviaron una carta al Senado uruguayo, en la que expresaron su apoyo de esta ley.
Después de siete horas de debate, el Senado uruguayo derrotó el proyecto de ley con 17 votos en contra y sólo 13 a favor. Dos senadores mencionaron su intención de buscar peticiones para llevar a cabo un referéndum nacional en torno al tema.
El aborto inseguro alcanza su mayor impacto en los países en desarrollo, donde ocurren anualmente casi todos los 19 millones de abortos practicados en condiciones de riesgo. Según la Organización Mundial de la Salud, en Latinoamérica existe la tasa más alta de aborto del mundo, con un promedio de un aborto inseguro por cada nacido vivo. El aborto es permitido por ley en Uruguay únicamente en casos de violación, riesgo a la salud de la mujer y malformación congénita.
"Nuestros congresistas deberían estar haciendo todo lo posible por prevenir
las muertes de las mujeres del Uruguay y de otros países," dijo la Sra. Maguire.
"En cambio, sienten la obligación de promover políticas, tales como la Ley
Mordaza, que aumentan el número de embarazos imprevistos y ponen en peligro la
vida de las mujeres, así como de interferir en los procesos legislativos
soberanos de otros países."
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