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2 noviembre 2009
Dr. Lionel Briozzo de Uruguay
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El potencial de salvar la vida de mujeres africanas mediante el aborto con medicamentos fue un tema primordial en el Congreso Mundial de la Federación Internacional de Ginecólogos y Obstetras (FIGO), que se celebró en Ciudad del Cabo en octubre. Por primera vez en la historia de 55 años de la FIGO, la reunión fue celebrada en Africa, una región donde el acceso a los servicios básicos de salud reproductiva presenta un gran reto para las mujeres.

Médicos africanos y otros prestadores de servicios de salud en la conferencia, que ven el impacto del embarazo no deseado y el aborto inseguro a diario en sus prácticas, agradecieron la oportunidad de intercambiar experiencias y estrategias para mejorar la salud de las mujeres. El aborto inseguro es un problema de particular gravedad en Africa, donde cada año ocurre más de la mitad de todas las muertes maternas del mundo a consecuencia del aborto inseguro. La mayoría de las mujeres en Africa viven en países con leyes restrictivas de aborto, que contribuyen a las altas tasas de mortalidad materna.

El aborto con medicamentos, es decir, el aborto con métodos farmacéuticos, fue un importante tema de discusión durante el Congreso de la FIGO debido a su potencial de ampliar el acceso de las mujeres en zonas remotas o pobres a los servicios de aborto seguro. Un panel encabezado por la Dra. Eunice Brookman-Amissah, Vicepresidenta de Ipas en Africa, exploró las formas en que se ha utilizado el aborto con medicamentos en Sudamérica (donde las leyes de aborto son particularmente estrictas) y Asia (donde el acceso a médicos es muy limitado) para disminuir las tasas de lesiones y muertes atribuibles al aborto inseguro. Ella señaló que en Africa, sólo en unos pocos países se han registrado los medicamentos necesarios (mifepristona y misoprostol), aunque se han utilizado ampliamente en Europa y Norteamérica, y se ha demostrado su eficacia y aceptación por parte de las mujeres.

“Llegó el momento de que las mujeres africanas tengan acceso a algo que las mujeres en Europa han tenido durante 20 años”, dijo la Dra. Brookman, “y que cada vez más está más disponible a mujeres en otras regiones también.”

El panel de aborto con medicamentos siguió a un panel auspiciado por Ipas y el Grupo de Trabajo de FIGO por la Prevención del Aborto Inseguro, en el cual los ponentes esbozaron los factores relacionados con la salud pública, la atención clínica, la ética y los derechos humanos que son fundamentales para ampliar el acceso a la atención segura del aborto. La Dra. Susheela Singh del Guttmacher Institute presentó los últimos datos de un informe sobre la situación del aborto a nivel mundial, que fue publicado la próxima semana. El Dr. Lionel Briozzo de Uruguay hizo hincapié en la obligación de los médicos de promover los derechos humanos de las mujeres, incluso los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que tienen embarazos no deseados.

Los paneles, que fueron auspiciados por Ipas, formaron parte de casi una docena de paneles científicos sobre el aborto, en los que hubo desde discusiones clínicas y talleres de capacitación hasta el uso de medicamentos para tratar abortos espontáneos y otros problemas obstétricos. Ipas también organizó visitas de delegados de la FIGO a clínicas donde se proporcionan servicios de aborto en Ciudad del Cabo y sus alrededores. Es notable que Sudáfrica es uno de los pocos países con una ley liberal de aborto; sin embargo, aquí también es un reto ampliar el acceso de las mujeres en zonas remotas o de bajos ingresos a los servicios de aborto. El Dr. Roland Mhlanga, miembro de la junta directiva de Ipas y uno de los directores principales del Departamento Nacional Sudafricano de la Salud, señaló que los centros de salud deben equiparse para proporcionar la gama completa de servicios de salud reproductiva, pero también hizo un llamado a la sociedad en general para que ajuste sus actitudes a fin de apoyar los derechos sexuales y reproductivos en el hogar, en las escuelas y en relaciones.

El Congreso de FIGO se celebró tras cambios importantes al ambiente internacional de salud reproductiva. Desde el último Congreso de FIGO en 2006, la Casa Blanca de EE.UU. ha cambiado de poder y el presidente Barack Obama revocó la Ley Mordaza, que impedía brindar ayuda financiera de EE.UU. a organizaciones en el extranjero que proporcionan consejería o servicios de aborto con sus propios fondos. A pesar de que este cambio de política ha abierto las discusiones sobre el aborto a nivel internacional, muchas personas ignoran que aún existen importantes restricciones a las políticas de EE.UU., entre ellas la Enmienda Helms de 1973, que prohibió el uso de fondos de EE.UU. para los servicios de aborto, aun cuando el aborto es legal, e incluso en lugares donde el aborto inseguro es un gran problema de salud pública.

“Para los prestadores de servicios de salud que ejercen su profesión en programas y clínicas financiados por USAID, es lamentable que la restricción de Helms continúe poniéndolos en conflicto con las normas éticas de la FIGO, que fueron elaboradas desde hace muchos años y afirman el derecho de la mujer a la atención segura del aborto”, declaró Barbara Crane, Vicepresidenta Ejecutiva de Ipas.



Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org