Done
19 enero 2010
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En mayo, Shirley Owino, administradora del programa regional de Ipas en Africa, y Eleanor Howe, subdirectora de la unidad de Desarrollo en Ipas, viajaron a Ghana para trabajar con el personal de Ipas Ghana en los planes por ampliar el acceso a la atención integral del aborto en el país. Durante su estancia allí, visitaron un centro de salud para observar los esfuerzos de capacitación de Ipas en práctica; a continuación se presenta el informe de Eleanor.

El pequeño cuarto era caluroso y bochornoso, abarrotado de equipo y gente. El único ventilador que funciona no era ninguna defensa contra la temperatura y la humedad, ambas en alza a medida que el sol de la tarde entraba por la ventana abierta. El uniforme de la partera profesional, que anteriormente estaba planchadito, ahora estaba empapado en sudor, pero era difícil determinar si éste era producto del calor o de la intensidad del momento.

Según ella iba colocando los instrumentos estériles en una bandeja, la rodearon cinco parteras profesionales más, quienes, como ella, habían sido capacitadas recientemente para realizar procedimientos de aborto con el aspirador de aspiración manual endouterina (AMEU): una partera profesional experimentada/mentora en capacitación, dos capacitadores de Ipas, Shirley y yo. Nos encontrábamos en el Centro de Salud de Dansoman, en las afueras de la capital de Ghana, Accra, para un ejercicio de capacitación conocido como una “visita de intercambio”, en la cual prestadores de servicios de aborto recién capacitados demuestran el proceso de brindar atención integral del aborto, y reciben retroalimentación al respecto. (La atención integral del aborto es un enfoque al aborto centrado en la mujer, que incluye consejería antes del aborto y consejería sobre la planificación familiar postaborto).

Los sonidos de un entorno urbano de mucho movimiento flotaban por la ventana: Las bocinas de los tro-tro (pequeños autobuses públicos) sonaban sin cesar, y los transeúntes se llamaban unos a otros en la polvorienta calle. En el complejo del centro de salud, los bancos duros de la sala de espera al aire libre estaban llenos de pacientes. Sin embargo, dentro de la sala de procedimientos, a medida que el calor continuaba aumentando, la paciente parecía estar totalmente ajena a lo que la rodeaba.

Ella le dijo a la partera profesional que realizó la entrevista de admisión que tenía 40 años de edad y cinco semanas de embarazo, y que era vendedora ambulante en el mercado local. Ya tenía cinco hijos y no quería más. Durante varios años había usado el método anticonceptivo inyectable, pero después decidió tratar otra cosa que falló. Ella no pensaba que podría llevar el embarazo a término y después dar el bebé en adopción, explicó ella. Había considerado cuidadosamente sus opciones, y cuando se enteró de que en el centro de salud ofrecían servicios de aborto seguro y legal, tomó una decisión definitiva. Había dejado su puesto de tomates bajo el cuido de una amiga y acudió al centro de salud para “el toque único”, como algunas mujeres en Ghana llaman al procedimiento de AMEU, y un dispositivo intrauterino (DIU). Cuando la enfermera de admisión preguntó si le gustaría participar en la visita de intercambio, ni pestañeó. Y así fue que 10 de nosotros la rodeamos al inicio del procedimiento.

El modelo de capacitación de la Red de Prestadores de Servicios-Mentores de Ipas identifica, apoya y crea una red de prestadores de servicios de aborto y mentores sumamente calificados. Las visitas de intercambio, aunque costosas debido a que exigen mucho tiempo de los capacitadores, son fundamentales para desarrollar un programa exitoso. Aproximadamente tres a seis meses después de recibir capacitación, tres nuevos prestadores de servicios de un establecimiento de salud visitan a otro establecimiento de salud y observan a los nuevos prestadores de servicios mientras éstos demuestran cómo brindan atención del aborto desde el inicio (admisión) hasta el final (cuando la paciente egresa con un método anticonceptivo) bajo la supervisión de un mentor. Siguiendo una lista de verificación, los prestadores de servicios visitantes revisan el establecimiento de salud: la recepción, el flujo y la privacidad de las pacientes, la disponibilidad de material informativo, la prevención de infecciones y los anticonceptivos, así como los 54 pasos detallados para un procedimiento exitoso. Discuten el procedimiento, hacen preguntas y aportan sugerencias. Aproximadamente una o dos semanas después, los prestadores de servicios se invierten los papeles y repiten la visita en el otro establecimiento de salud.

En Dansoman, ese mismo día, el procedimiento de AMEU duró sólo 20 minutos. El DIU fue colocado y la paciente estaba descansando antes de regresar apresurada a su puesto en el mercado. Las parteras profesionales estaban sentadas alrededor de una mesa en el cuarto contiguo y hablaban sobre lo importante que es para ellas recibir capacitación en la prestación de servicios de aborto. “Yo trabajé en un piso de ginecología, donde la mayoría de los casos de aborto eran incompletos. Vi muchas mujeres jóvenes con complicaciones, y algunas tuvieron que recibir tratamiento intensivo”, explicó Christina Addo, mentora-capacitadora. “Una vez que recibo capacitación, no importa dónde me encuentre, incluso cuando me jubile, puedo ofrecer servicios para ayudar a salvar la vida de las mujeres.”  



Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org