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| Una nueva campaña de extensión a las jóvenes mexicanas las insta a poner los derechos reproductivos en la agenda política nacional. |
En el marco de las elecciones presidenciales en México, la Alianza Nacional por el Derecho a Decidir (andar) está tratando de movilizar a las jóvenes para que acudan a las urnas y pongan los derechos reproductivos en las agendas de los candidatos políticos.
El 2 de julio, el pueblo mexicano votará por un nuevo presidente, 500 representantes para su cámara federal de diputados y otros 120 senadores.
Con tantos escaños políticos vacantes, la coordinadora de andar y consultora de Ipas en políticas públicas, Fernanda Díaz de León, dice que la población joven de México, por ser tan numerosa, puede lograr un cambio importante. La edad media del país es 24, y esa demografía joven significa millones de personas en edad electoral.
Por tanto, en mayo, andar hizo el lanzamiento de su campaña “Aunque voten, las mujeres no tienen elección” —una referencia al hecho de que las mujeres pueden ayudar a elegir políticos pero, en México, con frecuencia no se les permite tomar decisiones sobre su propio cuerpo. El aborto es muy restringido, y en los casos de violación —en los que el aborto es permitido por la ley— las mujeres y las jóvenes tienen que luchar contra los obstáculos burocráticos para interrumpir embarazos que tampoco eligieron.
La campaña no refrenda candidatos, pero está motivando a la población joven, y en particular a las mujeres jóvenes, a informarse y a imputar a los candidatos la responsabilidad de sus posturas respecto a los derechos reproductivos.
Entre sus esfuerzos en los medios de comunicación se encuentra un espacio en la radio, que se transmitió en varias estaciones principales, y carteles que se fijarán en edificios universitarios, en los vagones del metro y en espacios públicos donde se reúne la población joven.
Aunque la campaña se dirige a los lugares frecuentados por jóvenes, Díaz de León explicó: “el problema principal es lograr que voten porque ese grupo, por lo general, es el que menos participa en los procesos electorales”.
No obstante, los adolescentes y los adultos jóvenes también se ven afectados por las leyes que limitan el acceso a los servicios de salud reproductiva. El resultado de estas elecciones indudablemente determinará futuras políticas públicas que puedan mejorar o limitar el acceso de los mexicanos a las libertades reproductivas.
Díaz de León dijo: “Los senadores y los diputados proponen leyes y las aprueban; por tanto, si podemos votar por determinados partidos, estamos votando por el compromiso de las plataformas y del partido con los asuntos reproductivos”.
Por ejemplo, el PAN (Partido Acción Nacional) del presidente saliente Vicente Fox, dice que quiere proteger la vida desde la concepción, pero el PRD (Partido de la Revolución Democrática) se ha comprometido a garantizar los derechos reproductivos.
“Por otro lado, el presidente nombra al gabinete de secretarios que trabajan en el gobierno federal y puede nombrar personas liberales o conservadoras al frente de la Secretaría de Salud, por ejemplo. Además, el presidente tiene el derecho al veto”, dijo Díaz de León.
Hasta la fecha, las libertades y los derechos reproductivos no han surgido
como un tema principal de los aspirantes a la presidencia. No obstante, la única
mujer en la carrera de cinco partidos, Patricia Mercado Castro, ha expresado su
apoyo de los derechos reproductivos, incluido el aborto. Otro candidato, el
líder conservador del PAN Felipe Calderón, sugirió que él respaldaría eliminar
la anticoncepción de emergencia (medicamentos que evitan el embarazo si se toman
poco después de tener relaciones sexuales sin protección) de la lista de insumos
médicos básicos de la Secretaría de Salud de México.
Para mayor información, diríjase a:
Kirsten Sherk
Gerente, Unidad de Comunicaciones
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