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En 2002, Nepal cambió su código civil para permitir el aborto por ley, principalmente en respuesta a las altas tasas de muertes y lesiones atribuibles al aborto inseguro. El primer servicios de atención integral al aborto se ofreció en Katmandú, en el año 2004 y ahora se ofrece atención integral al aborto en todos los 75 distritos, por medio de 326 servicios de aborto registrados, en toda la extensión del territorio nacional.
A pesar de los sorprendentes avances y de la disponibilidad de servicios de aborto seguro y legal, el aborto inseguro continúa siendo un problema. Los servicios de aborto seguro están limitados principalmente a ciudades y sedes de distrito; por tanto, las mujeres en zonas rurales y remotas se enfrentan con miles de barreras: físicas, informativas y financieras. Según el estudio de Nepal sobre la mortalidad y morbilidad maternas realizado en 2008 y 2009 (Nepal Maternal Mortality and Morbidity Study 2008/09), el aborto (inducido y espontáneo) es la tercera causa directa más alta de mortalidad materna, al cual se le atribuye casi el 14% de las muertes hospitalarias.
Un programa único tiene como finalidad eliminar las barreras a los servicios de aborto seguro para mujeres rurales, empleando voluntarias comunitarias de salud (VCS) muy respetadas. Hace décadas, el gobierno de Nepal empezó a capacitar trabajadoras de extensión de salud. Actualmente, más de 48,000 voluntarias comunitarias de salud trabajan en toda la extensión del territorio nacional. Las voluntarias apoyan varios programas de extensión de salud, que ofrecen inmunización, atención prenatal y atención neonatal. Las CVS “son parte de la comunidad, conocen los idiomas”, dice Rishi Parajuli, administrador de la iniciativa de aborto con medicamentos en Ipas Nepal. “¿Por qué no capacitarlas para que proporcionen información y servicios de aborto seguro?” preguntaron él y otras personas en Ipas.
En enero de 2009, la idea se hizo realidad. Con el propósito de identificación temprana del embarazo, Ipas y la División de Salud de la Familia del Ministerio de Salud de Nepal elaboraron una orientación de dos días para más de 1,500 voluntarias comunitarias de salud en seis distritos (Jhapa, Tanahun, Dhading, Surkhet, Kailali y Chitwan). El programa de dos días trata varios temas importantes, por ejemplo:
- las condiciones legales para la prestación de servicios de aborto seguro
- las consecuencias del aborto inseguro
- cómo dar referencias para servicios de salud reproductiva (principalmente para atención antenatal, planificación familiar y servicios de aborto seguro)
- el nombre y la ubicación de los servicios de atención integral al aborto (AIA)
- el costo de los servicios de AIA
- técnicas para realizar pruebas de embarazo por orina
- métodos anticonceptivos disponibles (condón, anticonceptivos orales, inyectables, Norplant, DIU y esterilización
- introducción a la anticoncepción de emergencia
“Conforme a las necesidades y los deseos de las mujeres, las VCS las remiten a diversos servicios de salud reproductiva, incluidos los servicios de aborto seguro”, dice Parajuli.
Según la evaluación inicial del programa publicada el mes pasado, los resultados son alentadores. La capacitación proporcionada a las VCS en los seis distritos piloto ayudó a ampliar la accesibilidad y el uso de los servicios de salud reproductiva. Las VCS desarrollaron la capacidad para realizar pruebas de embarazo en las etapas iniciales, y las mujeres lograron tomar decisiones oportunas e informadas según sus necesidades reproductivas.
Según una VCS en Kailali: “Después de esta capacitación, las mujeres de nuestro poblado están recibiendo servicios de aborto seguro en los establecimientos aprobados por el gobierno. Antes, abortaban de manera clandestina, arriesgaban su vida y su salud y gastaban mucho dinero. Ahora saben muchas cosas al respecto. Van y reciben servicios de aborto seguro en los establecimientos registrados y también aconsejan a otras mujeres para que hagan lo mismo.”
“Después de la orientación de las VCS sobre referencias a servicios de salud reproductiva, el número de casos remitidos a nuestro centro aumentó. En mi propia experiencia, las VCS han brindado buena consejería a los casos remitidos, sobre ambas opciones de aborto: con medicamentos y quirúrgico”, informa un miembro del personal de una clínica de Marie Stopes en Gajuri, Dhading.
Parte del éxito del programa se debe al respeto que se le tiene a las VCS en las comunidades. “Las personas confían mucho en estas voluntarias, quienes son elegidas por las mujeres de sus comunidades”, explica Parajuli. “No son remuneradas pero su motivación es ayudar a las mujeres, enseñarles habilidades y ampliar sus conocimientos. Verdaderamente empoderan a otras mujeres en la comunidad.”
Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org